
La Cuaresma llegó muy pronto este año, el 8 de febrero y los discípulos de Jesús aprovechan esta oportunidad anual para renovar su fe y buscar sanación y reconciliación en sus vidas. A prepararse para estos 40 días y noches de oración y ayuno, yo los invito a todos ustedes, la gente buena de la Arquidiócesis de Portland.

Durante el mes de julio, la Congregación para la Doctrina de la Fe, en Roma, dio a conocer un documento sobre la naturaleza de la iglesia.
Algunos de nuestros periódicos locales han reportado una fuerte reacción a una declaración en particular, la cual afirma que las denominaciones no católicas “no pueden ser llamadas iglesias”.

Como lo anuncié a todos mis lectores en la columna del mes de abril, a todas las personas les había pedido que dedicaran un día de oración y ayuno, en lo que llamamos el Día del Ayuno o “Ember Day”, por la sanación de todas las víctimas de abuso sexual de menores y por su reconciliación con la iglesia católica.