
Cuando la Arquidiócesis de Portland se declaró en Bancarrota ante la corte federal el verano pasado, yo expliqué que esta difícil situación nos daba la mejor oportunidad para resolver justamente todas las demandas pendientes, además de que nos ayudaría a manejar una situación financiera difícil y preservar la habilidad de la Arquidiócesis para cumplir con su misión.

La clase de los ordenados al sacerdocio, que se gradúa este año, ya está lista para servir, pues ellos tienen el sentido claro del ministerio de servicio en favor de su iglesia, la de los Estados Unidos, que espera ansiosamente su cuidado pastoral. Aquí en la Arquidiócesis de Portland ordené tres nuevos sacerdotes en la catedral Santa María este mes.

Cuando el Papa Juan Pablo II murió el Sábado de Pascua, yo estaba de peregrinaje con casi 100 hermanos y hermanas de esta Arquidiócesis, como parte del “Año de la Eucaristía”. Se nos recordó en nuestra primera parada, que el peregrinaje es esencialmente una jornada con Dios, al igual que es una jornada hacia Dios. Nuestros puertos de llegada fueron Portugal y España.

La Cuaresma comenzó con el Miércoles de Ceniza, el pasado 9 de febrero, y terminará inmediatamente antes de la Misa de la Cena del Señor el Jueves Santo, 24 de marzo. Aquellos que están esperando ser parte de la iglesia católica en Semana Santa, se preparan durante la Cuaresma para la celebración de los Sacramentos de Iniciación Cristiana: Bautismo, Confirmación y Sagrada Eucaristía.

Cada pastor sabe que de tanto en tanto es su responsabilidad la de ser un mendigo por Cristo y por su iglesia. La Solicitud Católica del Arzobispo Anual me da la oportunidad al principio de cada año de brillar la lata de estaño, revisar las muchas necesidades de nuestra comunidad de fe y de pedirles a ustedes su ayuda financiera.

La Asamblea Anual de los Obispos realizada en otoño fue la ocasión propicia, para tratar varios asuntos relacionados con la labor de evangelización de la iglesia. Los reportes de los medios, sin ninguna sorpresa, se enfocaron en los esfuerzos continuos de la iglesia, para enfrentar el escándalo horrendo causado por el abuso sexual de niños y la elección de los oficiales de la Conferencia.