
Estamos casi terminando el Mes de la Herencia Hispana. Igualmente estamos iniciando el año escolar y de nuevo, regresando a las actividades cotidianas.
Este mes de octubre quiero comentar un artículo que llegó a mi escritorio, gracias al Servicio Católico de Noticias que sigue paso a paso los acontecimentos que tienen que ver con la vida del católico de hoy.

Hace dos años el Papa Benedicto XVI convocó para este año el Sínodo de los Obispos en Roma. Obispos de diferentes partes del mundo fueron escogidos para representar a sus compañeros y tratar el tema: “La Palabra de Dios en la Vida y Misión de la Iglesia”. El Sínodo más reciente se llevó a cabo el año 2005 cuando los Obispos se enfocaron en la Eucaristía en la vida de la Iglesia.

Para la mayoría de los norteamericanos el Día del Trabajo es el final simbólico de la temporada de verano. El Congreso estableció el Día del Trabajo como un día festivo federal, en 1894. La primera celebración del Día del Trabajo ocurrió con un desfile de 10.000 trabajadores en la ciudad de Nueva York.

Queridos Lectores: Este mes quiero reflexionar sobre la importancia de la iglesia católica, como epicentro de fe y sobre todo, de fortaleza social cuando se decide emigrar a este país. La primera experiencia que tuve, siendo inmigrante, fue la de llegar a un país en el cual necesitaba escuchar y hablar español.
Queridos Lectores:
Este mes, he llegado a preguntarme, si el ser inmigrantes y vivir lejos de nuestro país, nos da el derecho a estar desinformados.
La semana pasada nosotros celebramos el aniversario número 232 de la libertad de nuestra nación. Cuando se trata de prácticas religiosas, algunas personas en la actualidad se están preguntando: ¿qué tan libre estamos? o ¿estaremos? o ¿deberíamos estar en varios años?, si vemos el futuro. Claramente nuestra libertad religiosa está asediada.