
Queridos Lectores:
La pregunta que he decidido hacer, surge de varias razones. Una, la crisis económica por la que atraviesa el país y que sin duda está afectando a las familias de los hispanos.
Segundo, porque cuando nos sumimos en las preocupaciones diarias, se nos olvida ver todo lo bueno que tenemos y nos centramos en lo malo.
Tercero, porque cuando estamos sumidos en la parte negativa, que es parte de la vida, es totalmente imposible ver el lado bueno que tiene la vida.
En este mes, que es cuando celebramos el Día de Acción de Gracias y al que estamos ya muy cerca, es importante deternernos para pensar sobre el valor de dar gracias y si realmente estamos acostumbrados a dar gracias. Y si lo hacemos cada día.
En estos momentos muchas personas en este país están agradeciendo el resultados de las elecciones presidenciales. Tengo que mencionar que los hispanos que votaron, lo han hecho con la esperanza de que la situación económica mejore y sobre todo, lo hicieron como los analistas lo han registrado, para dejar escuchar su voz en busca de un futuro que mejore la situación migratoria, tan difícil en los últimos meses.
Precisamente, quiero mencionar que un informe de prensa indica que los Estados Unidos ha deportado 1.400 mexicanos en las redadas en lo que va corrido del año. Esta situación ha causado pánico entre las familias y pienso que en estos momentos se espera un cambio.
Frente a la deportación, no hay esperanza. Y uno de los casos en Oregón, ha sido el de la separación de la familia de Luis Díaz, deportada a Guatemala el 10 de octubre de 2006. Y este mes, Luis Díaz ha tenido una nueva razón para dar gracias: el regreso de su hija Mónica Díaz, el pasado 23 de octubre, después de dos años de separación.
El caso de esta familia, ejemplifica la tragedia de muchas familias de inmigrantes ilegales que son deportados, sin la esperanza de regresar, por la falta de su estatus migratorio.
Al mismo tiempo, el caso de esta familia es ejemplo de la honestidad de personas, que como Luis Díaz, han buscado hacer las cosas al derecho. Para cada uno de los miembros de esta familia, seguir el proceso legal fue parte de su compromiso al venir a los Estados Unidos. Las leyes no favorecieron su caso y por eso, la familia enfrentó la separación a causa de la deportación hace dos años.
Hoy, Mónica Díaz, ha ingresado al país con una visa de inmigrante y pronto recibirá su residencia, pues contrajo matrimonio con su novio de toda la vida, quien es ciudadano norteamericano.
Para Mónica Díaz, haber regresado a los Estados Unidos, después de haber vivido en Guatemala durante dos años, es haber vuelto a su país. Es llegar al sitio que la vio crecer y donde aprendió a vivir.
Su padre Luis y su hermana Jennifer, están felices y piensan celebrar el Día de Acción de Gracias en familia y sobre todo, valorando la presencia del uno y del otro.
Esto quizás es lo que se nos olvida, en medio de las preocupaciones diarias.
Es importante reconocer a quienes tenemos en nuestra vida y en nuestra familia. Dar gracias por ellos y hacerlo cada día.
Esto nos llevará a vivir en medio de la armonía y a compartir mucho más en familia. Si aprendemos a dar gracias mutuamente, seremos mejores y viviremos en paz.
Que esta celebración del Día de Acción de Gracias nos lleve a reconocer las bendiciones que tenemos en el otro y sobre todo, a dar gracias por cada una, pues dando gracias, la vida cambia de rumbo y sobre todo, toma un mejor sentido que nos ayuda a superar las dificultades del día a día.