Edición Impresa: 01/05/2009

Es complejo el tema de las migraciones en el mundo

En Portland, las víctimas de las redadas marcharon para pedir por sus derechos.
Foto de El Centinela por Kim Nguyen.

GINEBRA - El Informe sobre las Migraciones en el Mundo publicado a finales del 2008, por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), destaca que los movimientos de personas dentro y a través de las fronteras, se efectúan con miras a satisfacer los retos socio-económicos que trae consigo la globalización y que hacen que la búsqueda de trabajo propicie la mayoría de los movimientos observados en este siglo.
En el informe, que tiene por tema: “Encauzar la Movilidad Laboral en una Economía Mundial en Plena Evolución”, arguye que las demandas de mayor eficacia en la producción, resultantes de la feroz competencia mundial, hace que los trabajadores, sea cual fuere su localización geográfica, vivan ahora, como nunca antes, en un mundo laboral interconectado que suscita una mayor movilidad laboral.
Con más de 200 millones de migrantes internacionales - 2,5 veces más que en 1965 y la mayoría de los países simultáneamente países de origen de tránsito y de destino de migrantes- el informe enuncia que la movilidad humana se ha convertido en una opción de vida, propiciada por la disparidad de oportunidades demográficas, económicas y laborales dentro y a través de todas las regiones.
Gervais Appave, uno de los dos editores del informe, señala: “La comunidad internacional tomó decisiones importantes en el siglo pasado para fomentar el desarrollo de una economía mundial que propiciara la libre circulación de capitales, bienes y servicios. La consecuencia ineludible de esa decisión fue la movilidad humana a una escala mundial sin precedentes. Ahora bien, la necesidad de combinar la consiguiente oferta con la demanda en un mercado laboral internacional sigue siendo un reto fundamental para todos los países.
El informe predice que las presiones de migración laboral seguían aumentando en un mundo donde los países industrializados, que desde ya compiten por los migrantes altamente calificados, también carecen de mano de obra poco o semi calificada, tan necesaria pero, generalmente, mal aceptada.
Ello se debe principalmente a la creciente escasez de trabajadores locales disponibles o que deseen trabajar en empleos poco o semi calificados, es decir: la agricultura, la construcción, la hotelería y el cuidado doméstico.
En los próximos 50 años, estos países experimentarán una escasez de mano de obra aún mayor debido a la caída de las tasas de natalidad y de personas en edad de trabajar, lo que hará que haya el doble de personas mayores de 60 años que de niños.
El actual desequilibrio en la oferta de la mano de obra mundial también empeorará, según señala el informe. Las tendencias demográficas apuntan a que sin la inmigración, la población en edad productiva en países desarrollados disminuirá en un 23 por ciento hasta 2050, mientras que la población en edad laboral en África se habrá triplicado, pasando de 408 millones en 2005 a 1.120 millones. Otro estudio señala que la China y la India probablemente constituirán el 40 por ciento de la fuerza laboral mundial en 2030.
Conscientes de los efectos adversos que puede tener una inmigración más en las economías y sociedades, el informe señala que la creación de empleos en el país de origen, sigue siendo prioritaria para la mayoría de los migrantes que provienen de países en desarrollo.
Ryszard Cholewinski, el otro editor del Informe, señala: “En los países con distintos grados de desarrollo se observa una reemergencia de programas de migración laboral temporal para personal poco o semi calificado, en un empeño por satisfacer las necesidades de la economía y el mercado laboral, a tiempo que se reducen al mínimo las consecuencias políticas que traen consigo el incremento en la migración. Pero esta estrategia sólo funcionará si existe una visión complementaria que desarrolle los recursos humanos de cualquier fuerza laboral y que proteja adecuadamente los derechos humanos de los trabajadores migrantes que participan en dichos programas”.
La prioridad para cualquier país y para la economía mundial en globalidad es contar con medios planificados y previsibles a fin de combinar la demanda de mano de obra con una oferta segura, legal y humana, conforme se establece en el informe sobre las Migraciones en el Mundo en 2008.
Esto significa primordialmente, que una perspectiva análoga garantizaría seguridad humana fundamental de los migrantes a través de una mejor protección económica y social en el trabajo y en la vida y reduciría los flujos migratorios irregulares.
Esta protección no sólo comprendería a los migrantes sino, automáticamente, también a sus familiares, ya sea que hayan emigrado con ellos o que permanezcan en el país de origen.
Para los países desarrollados el reto estará en adoptar políticas de migración laboral planificadas, flexibles y abiertas, que satisfagan sus propias necesidades individuales en materia de mano de obra y competencias.
Appave agrega: “Estos tipos de políticas son particularmente importantes durante las crisis económicas mundiales como la actual. La crisis financiera acaecida en Asia en los años 90 demostró que, incluso en épocas de dificultades económicas, existe una necesidad estructural de migrantes. Si encaramos la movilidad a través de políticas que aborden las necesidades humanas y económicas, podrán superarse las diversas anomalías migratorias del pasado y, entonces, se observarán verdaderos progresos cuando hablemos del desarrollo mundial”.

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