
Durante el mes de mayo hice un intento de clarificar la práctica del Sacramento de la Comunión de los católicos, impulsado por las preguntas acerca de aquellos que públicamente disienten de las enseñanzas serias de la Iglesia. Yo dije que no creía que era apropiado negarle la Sagrada Comunión a tales personas, si ellos se presentan por sí mismos para el sacramento, pero que ellos deben examinar sus conciencias cuidadosamente y decidir por sí mismos, si se abstienen de recibir la Sagrada Comunión. Yo igualmente indiqué que los católicos eran libres de tomar su propia decisión acerca de por quién van a votar, incluso esos disidentes públicos, mientras la causa de disensión no sea la razón para el voto.
Bueno, la columna y su periodo posterior resultaron ser otra experiencia de aprendizaje en mi vida. Mis observaciones fueron recibidas con mucho entusiasmo por algunos y rechazadas vigorosamente por otros. Los dos ejemplos que cité como disentimientos públicos serios de las enseñanzas de la iglesia fueron el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Estos son obviamente asuntos, realmente candentes, porque las reacciones fueron tan extremas y vehementes, que yo empecé a tener la sensación que de pronto había tocado el punto álgido. Para algunos yo había sido muy tímido. Otros reclamaron que era un hipócrita con un “problema de ego”. Afortunadamente hubo otras reacciones más suaves entre las que escuché que me dieron las “gracias”, un “¡adelante!” o “yo estoy preocupado.”
¿Qué aprendí? Sospecho que puede ser útil el compartir este aprendizaje con ustedes, sin tratar de crear dudas con relación a estos temas. Por lo menos, eso espero.
Lo primero que aprendí es que no mucha gente lee mi columna. Pero un reportero del periódico Oregonian se enteró de mis declaraciones y publicó una historia en la primera página la semana siguiente y súbitamente muchas personas tuvieron una opinión con respecto a lo que había escrito, incluso quienes nunca leen mis columnas. Con esto pude ver que el poder de los medios es asombroso.
También se hizo bastante evidente, qué tanta influencia tiene el eufemismo del “derecho a la vida” para tantas personas, incluyendo los católicos. Hay muchos que realmente creen que es perfectamente aceptable ser partidario del “derecho a la vida” y ser católico. Esto sería satisfactorio si la elección fuera entre dos procedimientos morales, pero no cuando la elección implica la vida o la muerte de una criatura inocente. Pero parece que nadie quiere hablar de este tema. La palabra “elección” está de moda, pero la “vida” se ha convertido en preocupación sólo de los religiosos que luchan por este derecho.
Las enseñanzas católicas acerca de lo que es bueno y malo son presuntamente para uso privado. Estas no tienen más peso que el de opiniones personales en la formación de una conciencia correcta. Yo estaba pasmado al enterarme de cuántos “católicos” creen que tales enseñanzas de la iglesia son un reto injusto para sus libertades. Algunas personas han olvidado que ser católico o no serlo, es la elección real. Es su elección. Incluso el hombre rico del evangelio se alejó de Jesús, porque él descubrió que las demandas de Cristo eran muchas.
Existe una gran confusión acerca de las prácticas aceptables de la Eucaristía entre los católicos. Ustedes probablemente saben que entre muchas de las denominaciones protestantes cristianas, la hospitalidad es el sello distintivo de su práctica eucarística.
Todos son bienvenidos. Esta nunca ha sido la práctica en nuestra familia católica. La recepción de la Eucaristía es un acto de fe, un signo de nuestra santa comunión con la iglesia, sus enseñanzas, sus principios morales y su disciplina. Una de las personas que me ha criticado me preguntó cuál era mi edad. Ella suponía que yo no había aprendido que hablar acerca de los pecados mortales y veniales había pasado de moda hace mucho tiempo. Yo todavía pienso que algunas enseñanzas son más serias que otras, al igual que algunos pecados.
Pero lo realmente aterrador de toda esta situación fue la hostilidad que mostraron muchos disidentes y que está latente. Los obispos han sido criticados intensamente por parte de los medios seculares y católicos, hasta el punto de que es aparentemente justo presumir las peores intenciones en cualquier cosa que un obispo diga o haga. Yo también noté con tristeza que hay un gran sentido de vergüenza y de ira entre mucha gente, como resultado de la crisis del abuso sexual de menores, la cual hemos estado experimentando en los últimos años.
Yo siento el dolor de muchos de ustedes y solo puedo disculparme una vez más, en el nombre de la iglesia, por todos aquellos quienes han sufrido de alguna forma como resultado de este escándalo. Yo realmente he tratado de hacer lo mejor para enfrentar esta situación, pero veo que todavía no es suficiente. Como les he dicho antes, éste es un problema que los obispos y sus colegas no pueden resolver entre ellos. Su ayuda y sus oraciones serán de mucha ayuda en medio de tanta crítica.
También he visto que a causa de los malentendidoscausados por todos estos asuntos, ha sido claro que nosotros los maestros oficiales de la iglesia, no hemos hecho un buen trabajo en los últimos tiempos. Veo claramente que tenemos la necesidad de tener una mejor educación acerca de nuestra fe. Muchos simplemente no entienden el papel de la iglesia como abogada en materia de normas públicas y ciertamente hay gran confusión acerca de las prácticas de la Eucaristía y el disentimiento legítimo en nuestra familia católica.
En el contexto de estas reflexiones, no puedo dejar de recordar al famoso cantante Frank Sinatra, que con su exitosa canción, “A mi manera” ha llegado a tantas personas. Yo supongo que esto es de entender. Pero para la gente de fe, yo esperaría que “La manera de Dios” pueda disfrutar un poco más de respeto. Para los católicos, “la manera de la iglesia” debería también pesar, sobre todo cuando se hace cualquier tipo de elección. Todo llega finalmente a la fe. Usted la tiene o no la tiene. Cuando es suya, ¡que regalo! Cuando ésta está perdida, que lástima.
Los maestros de la fe necesitan continuar proclamando la verdad del amor. Todos nosotros necesitamos orar por la conversión de los corazones y mas mentes. ¡Dios proveerá!
Misión 2004: Misión de evangelización
Discípulos en Misión finalizó el domingo de la Trinidad, el 6 de junio pasado, en el Centro Chiles de la Universidad de Portland. Sinceramente, esta no terminó con el despliegue que muchos de nosotros habíamos anticipado. Aproximadamente 1.200 partidarios se reunieron para celebrar la Eucaristía de Acción de Gracias por las bendiciones de
Dios a nuestra misión evangelizadora y como anticipación a los esfuerzos concertados que esperamos hacer para implementar el nuevo Plan Pastoral Arquidiocesano de los próximos tres años.
En mi homilía de la misa, yo hice referencia a la experiencia que tuve el mes pasado después de la celebración de la misa con los estudiantes de secundaria de La Salle en la iglesia Cristo Rey, en Milwaukie. Cuando yo estaba saliendo me encontré con un cartel colocado al borde del estacionamiento que decía: “¡Ahora usted está entrando en su campo de misión!” Me encantó el mensaje. Es cierto que estamos en misión cuando nos reunimos para adorar como lo hacemos en nuestras parroquias o como lo hicimos en el Centro Chiles el Domingo de Trinidad. Pero este trabajo es sólo el comienzo del verdadero trabajo de evangelización que es nuestro cuando dejamos la iglesia y entramos al campo de misión de los seglares.
La misión esencial de la Iglesia es la evangelización. Nosotros, como pueblo de Dios, hemos sido autorizados por el Espíritu Santo, para llevar esta sagrada tarea de proclamar la Buena Nueva de Dios tanto en su obra, como en su Palabra.
Nuestra prioridad número uno será la formación de la fe a todo nivel. Aquellos que participaron en el proceso de planeación expresaron que esta formación debe estar centrada en la Eucaristía, que es el “recurso” de nuestra fe católica. La gente también coincidió que esta formación debe tocar el alma y el corazón. Los católicos están buscando un encuentro personal con Cristo, no sólo entre los jóvenes sino también entre los adultos.
La segunda prioridad pastoral va a guiar nuestra atención con mayor intensidad hacia el ministerio de los jóvenes y los adultos.
Nuestra tercera prioridad pastoral nos mantendrá dedicados al trabajo multicultural. El rostro de la comunidad católica en el occidente de Oregón ha venido cambiando rápidamente con la llegada de personas de diferentes culturas, especialmente aquellas que han venido de países de habla hispana. Nosotros apreciamos el regalo de sus tradiciones religiosas, que enriquece nuestra comunidad. Queremos ciertamente ayudarlos a hacer un ajuste exitoso en esta experiencia de vivir como en “un nuevo mundo”. Pero de la misma manera, queremos estar abiertos a las nuevas posibilidades que van a surgir a medida que trabajamos juntos para construir un futuro de esperanza para todas las personas. Queremos que todos sueñen con lo que podemos llegar a hacer juntos como miembros de la iglesia de Dios.
Un importante componente de nuestro ministerio multicultural será el desarrollo del liderazgo para servir a nuestra diversidad. Las vocaciones frente al ministerio de la ordenación y la vida consagrada serán promovidas y bienvenidas. Los líderes seglares, que participen activamente en llevar el ministerio y la misión de nuestras parroquias, instituciones y la Arquidiócesis, también se necesitan. Ellos, igualmente requieren una formación ministerial sólida.
Camino al Vaticano con el Santo Padre
Este año los obispos de los Estados Unidos realizaron su viaje a Roma durante la Visita Quinquenal Ad Limina Apostolorum. El viaje de los obispos del noroeste se realizó en junio.
El evento que normalmente tiene lugar cada cinco años, incluye tres momentos principales y cada uno, su propio significado. El primero fue la peregrinación a la tumba de los apóstoles: Pedro y Pablo. El segundo fue la reunión con el Papa Juan Pablo II.
Cada obispo diocesano tuvo la oportunidad de una visita personal con el Santo Padre. Esta corta entrevista con el Sumo Pontífice no tuvo solamente la intención de intercambiar información, sino que tuvo como objetivo hacer una afirmación yconsolidación de nuestra colegiatura como pastores de un sólo rebaño en Cristo.
El tercer momento de la visita Ad Limina fue la reunión con los diferentes encargados de la Curia Romana. Esta fue la oportunidad para discutir ciertos asuntos relacionados con el tema pastoral y la situación actual.
Como preparación a la visita a Roma, cada obispo, tuvo que presentar un reporte sobre su propia diócesis. A mí me pidieron, citar algunos de los problemas que nos afectan.
Uno de los que subrayé fue el reto que enfrentamos en los Estados Unidos para llevar el mensaje del Evangelio a una cultura secular. Yo dije: “Nosotros necesitamos ser mucho más efectivos en nuestros esfuerzos de evangelización de nuestra cultura. Llevar la perspectiva de la fe a diferentes temas de las leyes públicas se convierte en un desafío, pero nuestra Conferencia Católica de Oregon es implacable en sus esfuerzos de lograr el éxito”.
También indiqué que “el crecimiento rápido de nuestra población hispana, que en su gran mayoría es católica, es un gran reto. Los hispanos traen una fe profunda y una gran devoción por Nuestra Señora y muchas otras formas de piedad católica. Cada día nuevos miembros del clero están aprendiendo el idioma español, para poderse comunicar.
La Diócesis de Helena Montana, El País del Gran Cielo ha dominado las noticias católicas del noroeste durante el mes de junio. El el Reverendísimo George Leo Thomas fue instalado como el Décimo Obispo de la Diócesis de Helena. él es nativo de Montana y ha dejado sus responsabilidades como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Seattle, para retornar a la diócesis donde nació y se crió.
El Santo Padre realmente nos hizo un favor aquí en el noroeste al enviar a casa al Obispo Thomas y también permitir que estuviera entre nosotros.