Edición Impresa: 02/19/2009

A cuenta gotas liberaron 6 secuestrados en Colombia

Las madres de los cientos de secuestrados han pedido su libertad en marchas como ésta en Bogotá.
Foto del Servicio Católico de Noticias.

Especial para El Centinela
BOGOTÁ (COLOMBIA)- Un segundo aire para los más de tres mil secuestrados que hay en Colombia, se dio recientemente al ser liberados unilateralmente por las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), seis secuestrados que permanecían en las selvas colombianas, cuatro de ellos, miembros de la Fuerza Pública y los otros dos, dirigentes políticos regionales.
El apoyo ofrecido por la Cruz Roja Internacional, el gobierno de Brasil, nación que facilitó los helicópteros encargados de recoger y de llevar sanos y salvos a los liberados a las zonas acordadas con el gobierno colombiano, y la participación de la senadora Piedad Córdoba, con el apoyo de la organización Colombianos por la Paz, permitieron que Alan Jara, Sigifredo López, ambos dirigentes políticos, y los agentes de la Policía, Walter Lozano, Juan Fernando Galicia y Alexis Torres, así como el soldado del Ejército Nacional, William Giovanni Domínguez, encontraran la libertad en una operación a cuenta gotas, entre el viernes 30 de enero y el jueves 5 de febrero.
Durante la primera operación que condujo a la liberación de los cuatro miembros de la Fuerza Pública, hubo momentos dramáticos por el sobrevuelo de aviones militares en la zona que había sido señalada por los miembros de las FARC para que se llevara a cabo la entrega de los uniformados, algo que violó los acuerdos pactados entre las partes, como fundamento especial para que se llevarán a cabo las acciones para las liberaciones de los secuestrados.
Vale la pena señalar que en esa jornada del pasado viernes 30 de enero, el peligro de que se suspendiera la operación libertad para los cuatro uniformados secuestrados, estuvo pendiendo de un hilo, cuando los guerrilleros que tenían en su poder a los miembros de la Fuerza Pública, quienes iban a ser los primeros liberados, notaron la presencia de los aviones militares, casi dan por terminada la jornada para liberar al grupo.
Afortunadamente, minutos después de efectuarse conversaciones telefónicas directas entre miembros de las Cruz Roja Internacional y representantes del Gobierno, se logró salvar la operación para que fueran entregados los cuatro uniformados de la Fuerza Pública, que estuvo demorada por casi tres horas, de cuyas dificultades dieron cuenta el reconocido periodista Daniel Samper Pizano, y los periodistas Jorge Enrique Botero y Hollman Morris. Este último apareció en el sitio preciso de los acontecimientos, sin estar en la nómina de los integrantes de la delegación que acompañaba a la senadora Piedad Córdoba, en la gestión para la operación libertad de los secuestrados.
Samper Pizano y Botero, conjuntamente con la senadora Córdoba y la directora de la Casa de la Mujer, Olga Amparo Sánchez, así como el médico de la Cruz Roja Internacional, Pierre Hoffer, y los pilotos de las aeronaves brasileñas, conformaban oficialmente la nómina de personas que concurrieron al rescate de los cuatro miembros de la Fuerza Pública liberados por las FARC.
Terminada esa jornada, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, al considerar que se estaba utilizando la operación libertad para otros menesteres con proyecciones políticas, decidió en principio, señalar única y exclusivamente a los miembros de la Cruz Roja Internacional y a los pilotos de la Fuerza Aérea Brasileña, para que continuaran desarrollando las operaciones que llevarían a la libertad a Alan Jara y a Sigifredo López. Pocas horas después, tras la intervención inclusive de su señora esposa, doña Lina Moreno de Uribe, el presidente colombiano volvió a aceptar que la senadora Piedad Córdoba volviera a encabezar al grupo que llevaría a la libertad a los dos dirigentes políticos regionales, sin el acompañamiento de ninguna otra persona.
Fue la mejor noticia para los familiares de Jara y López, pues la senadora Córdoba tenía exclusivamente en su poder, por decisión de las FARC, las coordenadas de los sitios en donde independientemente serían entregados Alan Jara y Sigifredo López, en dos jornadas diferentes, los días martes 3 de febrero y jueves 5 de febrero, en cuyas localidades de la selva colombiana deberían aterrizar los helicópteros de la Fuerza Aérea Brasileña.
Cumplidas las dos últimas y exitosas operaciones de libertad para que regresaran al seno de sus familias y de la sociedad colombiana, Alan Jara, quien permaneció secuestrado por más de siete años, pues fue secuestrado por las FARC el 15 de julio de 2001, cuando ejercía funciones como miembro de la Organización de las Naciones Unidas en Colombia.
Sigifredo López fue secuestrado por las FARC el 11 de abril de 2002, durante una acción que cobijó a otros 11 miembros de la Asamblea del Valle del Cauca, quienes fueron masacrados en cautiverio por los guerrilleros de las FARC el 18 de junio de 2007, salvándose como consecuencia de estar separado del grupo que estaba en cautiverio, al estar castigado por haber increpado a un guerrillero cuando los insultaba un día antes de la masacre. Los dos se reencontraron con sus familiares y con la libertad.
Pese a esas seis nuevas liberaciones por parte de las FARC, hay otros 26 miembros de la Fuerza Pública colombiana secuestrados por el grupo insurgente, entre ellos un general del Ejército Nacional, y algo más de 3.000 personas se mantienen en cautiverio en las espesas e inexpugnables selvas colombianas, sin vislumbrarse por el momento el siguiente paso que permita la libertad de todos los plagiados en Colombia.

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