
En la foto aparecen José Secundino, Patty Guzmán, Genoveva Rochín, y Max Guzmán.
Foto de El Centinela por Kim Nguyen.
Las ciencias y las matemáticas nunca fueron sus prioridades en la escuela, pero luego de haberse inscrito en un taller de robótica, María y Adela, dos adolescentes estudiantes de preparatoria construyeron un robot que además de llevarlas a una competencia con otros chicos de su edad, les cambió su visión de la ciencia y de ellas mismas.
Cada año 35,000 estudiantes de preparatoria (High School) en Estados Unidos participan en un evento especial, el FIRST Robotics Competition (Competencia de Robótica FIRST), en el cual construyen un robot, lo programan, lo prueban, lo reparan cuantas veces sea necesario y cuando el artefacto está listo compiten contra otros robots. FIRST es una asociación creada por el inventor y empresario Dean Kamen, quien apoya la ciencia y la tecnología. La misión de esta organización fundada en 1989 en Manchester, Inglaterra, es inspirar a los jóvenes y atraer su participación en la ciencia y la tecnología guiados por asesores que les permiten desarrollar habilidades, no sólo en la ciencia, sino que les dan las herramientas para comunicarse mejor, adquirir confianza, autoestima y liderazgo.
El robot es sólo un vehículo, es como un deporte de la mente, pero es mucho más que sólo ganar una competencia, explica Greg Bank, uno de los entrenadores del concurso. Cuando la competencia termina, el impacto permanece en la vida de los estudiantes, algunas chicas en proceso de elegir su carrera profesional, por ejemplo se preguntan si la ingeniería será su camino, agrega.
Este es el caso de Adela Cruz, una chica de 17 años estudiante de la preparatoria Cleveland, quien luego de haber participado en esta actividad extra-escolar y haber construido un robot, ahora considera la posibilidad de estudiar ingeniería, lo que la podría convertir en la primera mujer profesionista de su familia inmigrante de México. Ella decidió inscribirse en este taller, luego de que su amiga María Martínez de 15 años la invitó a inscribirse junto con ella.
En menos de tres meses, ambas chicas construyeron el robot, una actividad totalmente nueva para ambas. Recibieron un paquete de piezas y la ayuda de una profesora quien las fue guiando en esta aventura. Cada martes y viernes de las 3.00 a las 5.00 de la tarde, al término de sus clases ellas se dedicaron a construir el robot. “La verdad es que yo no había tenido una experiencia de este tipo, fui aprendiendo sobre la marcha. Y aunque no llegamos a las finales, para mí fue muy divertido. Me ayudó a entender cómo se hacen las cosas, y a darme cuenta de que yo lo puedo hacer”, comentó Adela Cruz.
María Martínez, también admite que disfrutó mucho la experiencia de esta actividad extra escolar. Y aunque no obtuvo calificaciones por participar en él, si se hizo acreedora junto con Adela de un reconocimiento de participación. Ella recomienda a otros chicos que participen. “A mí me emocionó mucho hacer un robot. Además de ser divertido, esta actividad aleja a los niños de las pandillas y de los problemas”, agrega esta joven nacida en Estados Unidos de padres inmigrantes de Michoacán, México.
Tamara Purkey profesora de matemáticas en Cleveland High School comenta que se trata de una experiencia muy positiva para los estudiantes. “Además de que les da la posibilidad de desarrollar ciertas habilidades en ciencias e ingeniería, les ayuda a desarrollar la autoestima y confianza en sí mismos, habilidades de liderazgo, ya que ellos son responsables de sus robots, ellos son responsables de tomar las decisiones”.
Se trata de un programa al que los estudiantes pueden unirse de manera voluntaria después de las clases regulares, es como un deporte. Los estudiantes se unen a él como lo harían con una clase de deportes, no con la intención de ganar créditos o calificaciones, sin embargo el programa, también les ofrece la posibilidad de ganar créditos”, dice la profesora.
El pasado 6 y 7 de marzo, cientos de estudiantes de preparatoria participaron en la competencia regional en el Portland Memorial Coliseum, en un evento que estuvo lleno de adrenalina y entusiasmo. Si usted desea conocer más de este programa anual, puede visitar el sitio de internet www.pnwfirst.org.
Todos los jóvenes hispanos pueden participar y aprender de la experiencia.