Edición Impresa: 04/15/2009

Los católicos de Salem celebraron su Pascua

Una celebración que recibió a los hispanos católicos en busca de reafirmar la tradición de la Pascua.
Foto de El Centinela por Gerry Lewin.

SALEM-Hemos iniciado el tiempo de Pascua que con la resurrección de Jesucristo abre la puerta a la esperanza. El domingo pasado, todos los católicos del mundo se unieron en oración para celebrar este día después de una Semana Santa de reflexión.
Para los hispanos de Oregón, la tradición de vivir el Triduo Pascual y recibir la buena nueva que llega con la Pascua, una vez más estuvo unida a las costumbres de la tradición de fe que se recuerdan de cada país de origen.
En la iglesia San José de Salem, se vivió una gran celebración de Pascua, tal como se celebró en todas las parroquias de nuestra Arquidiócesis.
Todos los feligreses, asistieron a misa para reafirmar el mensaje de la Pascua. Ese es el caso de Matilde Martínez, quien es lectora en la parroquia San José desde hace cuatro años. “Me gusta hacer las lecturas porque desde un principio vi la necesidad y como podía servir, pues decidí participar, a pesar de que soy miembro de esta parroquia desde hace 12 años”, dijo en entrevista con El Centinela.
Y la Semana Santa es ese espacio de reflexión y fe para vivir en comunidad. “He visto cómo la comunidad ha cambiado en estos últimos años, pues cada año es diferente. Ahora hay más participación y la gente asiste a la misa, pero con un sentido espiritual, no sólo por ir nada más”.
Matilde fue una de las personas que participó en la misa bilingüe del Jueves Santo. Además ella hizo la quinta lectura del misal, durante la ceremonia de la Vigilia Pascual, que reúne en oración a los hispanos. “Leer es muy importante para mí. Es como anunciar que se va a cumplir lo que Jesús nos prometió con su Resurrección”.
Ser católica le ha dado mayor sentido a su compromiso con la iglesia. “La Pascua es una fiesta y pienso que es la más importante que tenemos porque es el cúlmen de todo el año litúrgico y la esperamos después de la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor”.
Por eso ella vive la Pascua con compromiso. “Yo la vivo como nos enseña nuestra iglesia. Sé que no somos perfectos y lo que nos manda la iglesia yo lo hago en mi vida personal, como por ejemplo vivir en el amor que Jesús nos enseñó. Y en comunidad hacerlo como Jesús también nos enseñó, es decir con todos, porque cada domingo nos reunimos para vivir ese mensaje de vivir en comunidad”.
Matilde está consciente de que su parroquia San José le ha dado ese sentido al mensaje de la comunidad. “Yo siento que mi parroquia es una comunidad, porque todos nos conocemos, compartimos y sabemos que somos los de siempre y las caras son conocidas. Esta Semana Santa se vé a toda la gente y todos van a la iglesia. Mucha gente asiste. Yo creo que sería bueno que siempre fuera así y no sólo durante los días santos. Desgraciadamente no todos van a la iglesia cada domingo durante el año”.
Para ella, el aporte del Padre José Luis, quien llegó de México es muy importante. “Porque él nos ha ayudado a reencontrar nuestros valores y los vive como lo hacíamos en nuestros países. Se parece mucho y por eso mucha gente se ha acercado a nuestra parroquia”.
Otros católicos vivieron este tiempo en la fe. Tiempo que se inició con la imposición de las cenizas para dar paso a la Cuaresma. Ese es el caso de Sabino Sardineta, director del Centro Cultural de Cornelius. “Para mí, le ceniza el Miércoles de Ceniza es un símbolo que me cuestiona radicalmente lo que realmente soy en este mundo. Las palabras ‘Acuérdate que polvo eres y en polvo te convertirás’ son una aseveración indiscutible y humillante frente a cualquier ínfula de grandeza que quiera hacerme sobresalir”.
“Mantener este pensamiento durante cuarenta días me dispone para entender el valor de la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret, que transformó el polvo y la miseria en la nueva vida que ahora comparte con nosotros por su Espíritu. Así vivo el misterio del Resucitado, el cual renuevo cada vez que comparto la Eucaristía. Así espero, al final de mis días, ver con mis propios ojos lo que ahora tan sólo creo por la fe”.
Para Alvaro Angel director de programación en español de KBVM 88.3 la radio católica, este tiempo es de oración. “Vivir la Semana de Pasión, en silencio, con fe, ayuno y abstinencia unido a la oración y la caridad en familia es una gracia de Dios. Poder hacerlo nos ayuda a abandonar las vanidades del ser humano y luchar por acercarnos a la gracia divina”.
Al trabajar con los católios, el sentido de la Semana Santa, toma gran importancia. En el caso de Amparo Piedrahíta, del Ministerio Hispano de la Parroquia de San Pedro en Portland, “vivir la Cuaresma en gracia de Dios y dentro del significado del Año Paulino”.
“Para poner a San Pablo como un modelo a seguir en mi vida y no darle cabida al pecado, no bajar la guardia estar a la expectativa, abrir mi corazón a la acción vivificante de Dios. Quiero vivir esa palabra de Dios. Que sea la gracia de mi amado Jesús la que me ayude a llegar renovada en mi espíritu a la gran Pascua y a la gran Resurrección por que ya Cristo murió y resucito por mí, por ti y por todos”.
En esta Pascua, cada católico tiene su propia reflexión y después de la celebración el compromiso que existe es el de mantener la promesa de ser mejor.

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