Edición Impresa: 08/17/2004

María Rojo de Steffey, comisionada en Multhnomah

Visitar en su oficina, a la Comisionada del Distrito 1 para el Condado de Multnomah, María Rojo de Steffey es la oportunidad para conocer una líder que no sólo trabaja por la comunidad, sino que desde muy joven vio el sentido del liderazgo que se genera gracias al poder de decisión que da el voto.

Sí, ella, quien fue reelegida en las elecciones primarias del mes de mayo de este año, iniciará su nuevo período de cuatro años, en enero del año 2005. Su distrito incluye toda el área oeste del Condado que colinda con el río Willamette. Su liderazgo político está a la vista, pues inició su carrera como comisionada cuando fue elegida en mayo del 2001 e inició su período el 5 de junio del mismo año. Ahora después de una ardua campaña que la posicionó para la reelección, se prepara para iniciar una nueva etapa en su trabajo con la comunidad.

“Toda la vida me ha encantado la política, porque puedo entregar todo lo bueno que tengo. Aprendí esto, de mi madre, Isabel Portillo Rojo, quien siempre nos mostró su orgullo de ser americana. Recuerdo que cuando eramos jóvenes la acompañábamos a votar y luego ella nos llevaba a comer donuts. Ella nos hablaba de la importancia del voto y me inculcó esto”.

Por eso María Rojo de Steffey ha seguido las huellas de su madre y ama la política. “Yo pienso que nosotros tenemos oportunidades para hacer la diferencia en este país y crear el cambio. Pero lo podemos lograr si votamos. Por medio del voto tenemos voz y podremos ser escuchados”.

En entrevista con El Centinela, María Rojo de Steffey, dijo que lo más importante que tiene ella, es ser hispana, ser mujer y ser consejera de los jóvenes. “Yo he decidido dar trabajo a dos hispanos que forman parte de mi equipo, porque creo en el talento de los hispanos”.

Una de sus prioridades ha sido la lucha por los derechos humanos. “Yo he formado parte de diversas organizaciones, pero mi compromiso con los derechos humanos ha sido uno de los más importantes. Yo he luchado por años y pienso que es muy importante el alcanzar la igualdad de oportunidades para todo el mundo”.

Otra de sus preocupaciones está relacionada con el tema de la educación. “El problema más grave que tenemos es que los niños no van al colegio por el idioma y no se sienten bien, porque tienen que luchar con esa barrera. No podemos proyectar nuestra comunidad sino solucionamos esta situación”, dijo la comisionada Rojo de Steffey.

Refiriéndose a la importancia del voto hispano, dijo que nuestra comunidad crece cada día “y tenemos que lograr que la gente se registre y vote, pues de esta manera tendremos poder de decisión y los mismos políticos lo podrán ver”.

Uno de los aspectos interesantes de esta líder hispana y comprometida, es que es católica. María Rojo de Steffey es miembro de la parroquia de San Andrés, desde hace 15 años. “Cuando me defino siempre hablo de tres cosas: soy mujer, soy trigueña y soy católica. Ser católica es parte de mí. Yo no lo cuestiono porque es parte de mí”. Para ella pertenecer a la parroquia de San Andrés ha sido una gran experiencia, pues hay un sentido real de comunidad. “Todos nos queremos, trabajamos por los derechos humanos y sobre todo, respetamos la diversidad. Esto es muy importante para mí”.

En su opinión, la iglesia debería tener un sistema de apoyo para los inmigrantes, pues la comunidad ha crecido y necesita un respaldo sólido.

Al finalizar habló de su rol como comisionada del Condado de Multnomah y dijo: “Yo quiero este trabajo y sé que puedo dar mucho porque soy buena en lo que hago y lo asumo con todo el compromiso. Quiero trabajar y marcar una diferencia en nuestra comunidad y ser un apoyo para quienes lo necesitan”. Para lograrlo, ella pide con fe a la Virgen de Guadalupe que la acompaña en su oficina del Condado de Multnomah.

AddThis Social Bookmark Button