Parece mentira pero es cierto.
Con el transcurrir de los días, quizás de los meses, se ha venido a comprobar que la acción delictiva en procura de “robarse la identidad’’ de una persona, crece de manera tan alarmante, que ya las autoridades de los Estados Unidos están buscando mecanismos que permitan, hasta donde sea posible, que la situación sea controlada o que por lo menos, disminuya el número de ese delito que tanto afecta a los residentes en esta nación, y en especial, a los latinoamericanos, que de acuerdo con los índices delincuenciales, son los más propensos a estar en el blanco de los inescrupulosos que actúan para cometer este delito.
El Servicio del Defensor del Contribuyente (TAS) por su sigla en inglés, es una organización creada por la Ley de Reestructuración dentro del Servicio de Rentas Internas (IRS) por su sigla en inglés, que cuenta con 75 oficinas en todo el país y elaboró las primeras estadísticas confiables sobre el crecimiento que se ha venido dando dentro de las actividades delictivas en procura de “robarse una identidad’’ en los Estados Unidos.
TAS determinó que en el año fiscal del 2004, hubo 335 acciones delictivas en robos de identidades, pero en el 2005, la cifra se elevó a 922 y ya en el 2006, los delitos cometidos alcanzaron la no despreciable cifra de 2.486 “identidades robadas’’.
El refrán popular dice que “la ocasión hace al ladrón’’, y eso es precisamente lo que no debemos hacer, siempre y cuando queramos resguardar nuestra identidad, que es, sin duda alguna, una de las formas en que podemos permanecer indemnes en esta clase de delito.
Sostienen las investigaciones, cada día más minuciosas y continuadas, que la gran mayoría de las ocasiones en que surgen los “robos de identidad’’, una buena parte del problema causante del mismo, es como consecuencia de la forma en que actuamos frente a cómo debemos conservar privadamente la mayor cantidad de datos personales posibles, para que no sean conocidos por quienes andan a la caza de obtener nuestra información.
“Muchas víctimas, a quienes los ladrones de identidad les abrieron cuentas corrientes nuevas, conocían la identidad del ladrón, o proporcionaron información personal por teléfono, a través del correo o por internet, a menos que usted haya iniciado el contacto o esté seguro de saber con quién está tratando, nunca utilice ese medio y piense que es seguro para dar a conocer su información de documentos personales’’, según han indicado los investigadores gubernamentales.
Las sugerencias que deben aplicarse para evitar el “robo de identidad’’, no son más que mecanismos que todos debiéramos tener siempre en cuenta, para que cada día sea más difícil la acción de los delincuentes, entre las cuales se destacan, el no utilizar los teléfonos celulares, ni los fijos e inalámbricos para dar u obtener información personales; y otra que es quizás más sencilla, no tengamos la tarjeta o el número del seguro social en la billetera o cartera.
Y añade el informativo del TAS que “la información personal identificable se encuentra disponible y los ladrones saben dónde buscarla’’, por lo que “la ocasión es la que hace al ladrón de identidad’’.
De acuerdo con informes del IRS, las situaciones más comunes de robo de identidad se producen cuando la identidad robada no tiene indicios de uso tributario, la notificación de ingresos declarado es menor a la realmente recibida, el pleno conocimiento de una persona que declara a sabiendas de que está usando el número del seguro social robado, la utilización de múltiples contribuyentes que utilizan el mismo número de seguro social y la solicitud de un nuevo número de seguro social.
Lo que hay que evadir desde cualquier ángulo posible del sistema de la información privada nuestra, es que se conozca nuestro nombre completo, desde luego, el número del seguro social, la fecha de nacimiento, la información sobre la declaración de los impuestos que anualmente hacemos, el número de nuestro teléfono y la dirección residencial, el número de la licencia de conducir, la información sobre el número de nuestro pasaporte, de las tarjetas de crédito, de las cuentas bancarias, de contactos de negocios del correo electrónico y, finalmente, quizás la más importante, la de nuestro salario.
El IRS exhorta públicamente a todos los ciudadanos residentes en los Estados Unidos que para evitar el fraude del “robo de identidad’’, deben tener en cuenta estos puntos que ayudan a eliminar algunas de las posibilidades de los delincuentes.
*Nunca dé a conocer sus datos personales a través de correos electrónicos.
*Jamás deje conocer sus información financiera, ni los bancos en donde tiene sus cuentas y mucho menos, los números de las mismas.
*Cuestione siempre a los solicitantes de su información personal o confidencial.
*Destruya o triture todo aquel documento que considere pueda serle útil a los “ladrones de identidad’’.
*Mantenga muy de cerca todo el informe que sea posible sobre sus créditos, y nunca deje de revisar sus estados de cuentas bancarias.
*Su identificación para ingresar a su correo electrónico, debe ser suya y nada más que suya, porque ese es un medio expedito para que fácilmente le “roben su identidad’’.
Para muchos, la posibilidad de que le “roben su identidad’’ es vista como algo remoto, pero tal como andan las cosas, con el menor descuido posible, estaremos ofreciendo que el malhechor haga de las suyas y que los perjuicios que nos causaran esos delincuentes, nos harán la vida imposible por un largo tiempo.