Las marchas del pasado 1o. de Mayo dejan clara la necesidad de una reforma migratoria justa que acoja la mano del trabajador inmigrante.

En Salem las calles se colmaron de inmigrantes hispanos que marcharon unidos por sus derechos.
Foto de El Centinela por Gerry Lewin.
SALEM-Una vez más, el primero de mayo las calles se colmaron de inmigrantes que unieron sus voces para pedir por sus derechos. En Salem, se reportó la participación de cerca de 3 mil personas. Según Pedro Sosa de American Friends Service Committee “pienso que coincidimos con todas las marchas a nivel nacional en el mensaje de que queremos una reforma migratoria ahora”.
Con respecto a la postura del presidente Barack Obama, los líderes de la marcha como Pedro Sosa saben que a pesar de que el presidente está hablando de una reforma migratoria, él sólo no puede hacerlo. “Tiene que trabajar con el Congreso y nosotros tenemos que trabajar para educarlos acerca de qué clase de reforma queremos, por ejemplo, que incluya la restauración de los derechos y libertades civiles, la reunificación familiar, y una reforma justa que incluya a todas las comunidades”, dijo en entrevista con El Centinela.
Y la participación masiva de inmigrantes que se reunieron en las puertas del capitolio en Salem, demuestra que todos piensan lo mismo. “De qué sirve si hacen una reforma en la cual nadie califica, porque ellos podrían desarrollar algo que no refleja las necesidades de la comunidad. Por eso es muy importante la participación de la comunidad en este proceso. No sólo participar en las marchas, sino también seguir trabajando con nuestros representantes y educándolos acerca de lo que significa para nosotros y nuestras familias tener una reforma donde se resalten los valores de la famila”.
En cuanto al tema de las redadas que han afectado a la comunidad en todo el país durante el último año, Pedro Sosa dijo que hay que resolver la situación y no con redadas. Porque estas redadas llevan a que los más afectados sean los niños que sufren el impacto sicológico de la separación familiar o los niños que tienen que acompañar a sus padres deportados viviendo en un país que no es el suyo y han tenido que interrumpir la escuela y llegar a otro país donde no se habla el inglés”.
Para Pedro Sosa, fue importante que con las marchas de este año, el otro tema que se resaltó fue el de la crisis económica. Esta crisis la estamos sufriendo todos nosotros, los trabajadores no somos los responsables sino las grandes compañías y ahora quieren que nosotros ayudemos a rescatarlos. “La crisis del banquero que no la paguen los pobreros” dijeron quienes marcharon.
Sosa dijo que “hay que educar a los congresistas sobre el impacto de los acuerdos económicos en nuestros países, como por ejemplo el Tratado de Libre Comercio, que sólo está emprobreciendo más a los pobres y enriqueciendo a los ricos. Esta es una de las causas de la migración hacia las grandes ciudades y otros países”.
Y mientras las ciudades como Salem se colmaron de inmigrantes en sus calles, también en la ciudad de Portland la jornada tuvo un gran éxito. Según Marco Mejía, “pude observar alrededor de unas 3 a 4 mil personas, lo digo porque conté como 6 o 7 cuadras de marcha y son como de 600 a 800 personas por cuadra”.
Todos unieron sus voces con un mensaje común. “Este año fue para resaltar la necesidad de una reforma migratoria justa y humana. El lema principal de la marcha fue: “Salgamos a marchar por los derechos de los inmigrantes y trabajadores” y por una “Justicia económica para todos”.
Varias organizaciones se hicieron presentes. “Fue importante en el proceso la participación de un sinnúmero de organizaciones y personas que representan varios sectores del movimiento social, tuvimos el movimiento de paz, de los trabajadores, desempleados, mendigos, jóvenes, de justicia económica, comunidades de fe y muchos más. Vale la pena resaltar el de los derechos de los inmigrantes como una respuesta que se ha venido dando en estos últimos años, después del intento de la reforma migratoria anti-inmigrante del Sensenbrenner en el año 2005”.
Como podemos ver, este año también aparece y mucho más el tema de la justicia económica para todos, como una respuesta a la crisis económica que enfrentamos en el país y la cual la tenemos que enfrentar de una forma unitaria y solidaria”.
Para Marco Mejía que es un líder de esta causa, “fue muy importante el entendimiento de que no hay solución a la crisis del país, sino hay una reforma migratoria justa y que sólo en solidaridad y trabajando mano a mano entre todas las fuerzas sociales de este país podremos tener un cambio que beneficie a todos”.
“Lo que existe en común es que los inmigrantes al igual que los no inmigrantes, todos somos trabajadores que estamos sufriendo las mismas injusticias, por lo tanto juntos podremos luchar y sacar adelante a nuestras familias, nuestras comunidades y a este país”, reiteró.
Finalizó hablando de la situación del inmigrante enestos momentos. “ Todavía se vive un terror y miedo por el sentido de persecución que las redadas y detenciones han creado, que han separado familias, y encarcelado a personas inocentes incluyendo sus niños en algunos estados del país. El gobierno ha dicho que van a dar prioridad a la lucha contra la migración indocumentada persiguiendo a los empleadores, pero eso realmente no ayuda en nada y por eso nos hemos opuesto. Lo que necesitamos es que cese la guerra en contra de los indocumentados”.