Edición Impresa: 05/18/2009

Análisis sobre la Cumbre de las Américas

Barack Obama llega a la presidencia de los Estados Unidos con el apoyo de los latinos.
Foto del Servicio Católico de Noticias.

Triangulando sus deseos de mejorar la confianza en América Latina frente a los Estados Unidos, el presidente Barack Obama mostró tratos cordiales y cercanos con los presidentes de México, Felipe Calderón; de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, y de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, al tiempo que buscó para saludar a dirigentes como Evo Morales, de Bolivia; y se le vio estrecharle las manos a Daniel Ortega, de Nicaragua y a Hugo Chávez Frías, de Venezuela, mientras contemporizaba con los demás mandatarios de las otras naciones que concurrieron a la V Cumbre de las Américas que recientemente se efectuó en Trinidad y Tobago.
Con un estilo totalmente diferente, sonriéndose frente a los comentarios que le hacían los otros presidentes del área, Obama fue receptivo a todas las propuestas, incluyendo el llamado vehemente que le hicieron los dirigentes regionales para que más temprano que tarde, Cuba regrese al seno de la Organización de Estados Americanos y vuelva a involucrarse en las actividades comerciales y políticas del continente.
“Le hice un llamado cordial y afectuoso al presidente Obama, para que exista un debate más constructivo y presencial en vez de la agresión a distancia que se está viviendo en el caso de Cuba y los Estados Unidos’’, dijo el presidente Uribe Vélez a los medios internacionales, agregando que “hemos considerado necesario que se inicie un proceso que permita la reintegración de Cuba totalmente al sistema interamericano’’.
Las expresiones del presidente de Colombia se conocieron una vez concluyó una reunión de algo más de una hora entre los mandatarios suramericanos, durante la cual se intercambiaron ideas y propuestas para encontrar las puertas para una nuevo, mejor y más amplio diálogo con los Estados Unidos, y sobre cómo reconstruir la confianza que se ha perdido entre la nación norteamericana y América Latina, especialmente durante los ocho años de mandato del ex presidente George Bush.
La presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kichnner, fue la primera en plantear la necesidad de ponerle “punto final al anacrónico bloqueo de los Estados Unidos a Cuba’’, cuando horas antes, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Miguel Insulza, declaraba que el organismo propondrá en los días venideros el regreso de esa nación al seno de dicha entidad.
Luego de escuchar la unanimidad petición de América Latina sobre el caso de Cuba, el presidente Obama expresó, de manera directa y categórica, que “seré claro: no estoy interesado en hablar por hablar con Cuba. Pero sí creo que podemos conducir las relaciones cubano-estadounidenses hacia una nueva dirección. Estados Unidos busca un nuevo comienzo con Cuba. Sé que es un largo viaje para superar décadas de desconfianza ’’, horas después de conocerse nuevas disposiciones del gobierno de los Estados Unidos para disminuir las tensiones que existen entre las dos naciones, ofreciendo desde luego, un diálogo sincero y abierto con el gobierno de Cuba.
De igual manera se conoció durante la Cumbre, una respuesta del presidente de Cuba, Raúl Castro, por medio de la cual sostuvo que “Cuba está abierta a un diálogo acerca de todo con los Estados Unidos, incluyendo Derechos Humanos, Libertad de Prensa, presos políticos, y todo lo que quieran abordar’’.
Sobre el Tratado de Libre Comercio de Estados Unidos con Colombia, hubo un verdadero acercamiento entre los mandatarios de las dos naciones, y se confirmó que habrá reuniones especiales del presidente Uribe Vélez con el presidente Obama en Washington, y que, posteriormente, el presidente norteamericano hará lo propio en Bogotá, mientras dirigentes de ambos países se reunieron para hablar específicamente sobre el tema.
En Trinidad y Tobago, el presidente Obama dio instrucciones precisas a su representante Comercial, Ron Kirk, para encarar el tema, mientras se desarrollaron otras reuniones entre ministros colombianos con los parlamentarios estadounidenses Charles Rangel y Mark Baucus, para ir allanando el camino que permita la firma del Tratado.
Igualmente se volvió a tocar el caso del Tratado de Libre Comercio con Panamá, algo que es esperado por el país centroamericano desde hace un par de años, cuya firma ha sido postergada en más de una oportunidad.
El presidente Obama expresó sus opiniones sobre América Latina en un comentario de prensa, publicado en varios periódicos del área, en donde indicaba, entre otras cosas, que “debemos optar por el futuro en vez del pasado, porque sabemos que el futuro ofrece enormes oportunidades si trabajamos juntos, y juntos tenemos tanto la responsabilidad de actuar como la opción de dejar un legado de mayor prosperidad y seguridad’’.
“Es por eso que estoy deseoso de crear una nueva Sociedad de las Américas en materia de energía y clima, que nos ayude a aprender unos de otros, compartir tecnología, potenciar la inversión y maximizar nuestra ventaja comparativa’’, sostuvo Obama.
El mandatario estadounidense confesó, finalmente en la nota de prensa, que “esta cumbre ofrece la oportunidad de un nuevo inicio. La promoción de la prosperidad, seguridad y libertad a favor de los pueblos americanos depende de actualizar las sociedades del siglo XXI, sin adoptar las poses inflexibles del pasado. Ese es el liderazgo y la colaboración como socios que Estados Unidos está listo a proporcionar’’.
Durante el apretón de manos entre los presidente Obama y Chávez, el dirigente venezolano le espetó esta frase: ‘’Obama quiero ser tu amigo’’, y a continuación le hizo entrega de un ejemplar del libro “Las venas abiertas de América Latina’’, escrito por Alberto Galeano; y le reconoció públicamente al presidente Ortega, de Nicaragua, durante su intervención en la Cumbre que “le doy gracias por no culparme por cosas que pasaron cuando yo tenía tres meses de edad’’, refiriéndose al caso de Playa Girón, en 1961, cuando Estados Unidos intentó derrocar al gobierno de Fidel Castro.
En la Cumbre quedó la sensación que el presidente Barack Obama tiene su mirada puesta en América Latina y que durante su gobierno, muchas cosas pueden cambiar para bien de la región, en procura de acercarse con mejores bríos hacia los latinoamericanos, que han sido olvidados de manera categórica en los últimos ocho años por la administración estadounidense.

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