Edición Impresa: 06/17/2009

El secuestro de paisanos alarma a las autoridades

El cruce de la frontera ya no es seguro, pues los mismos
"paisanos" están secuestrando a los mexicanos.

El cruce de la frontera es mucho más peligroso para los inmigrantes en manos de los coyotes.
Foto del Servicio Católico de Noticias.

PHOENIX-Una de las noticias que ha causado desconfianza entre los inmigrantes que recurren a los coyotes para cruzar la frontera, ha sido la del secuestro de ilegales, por parte de quienes dicen ser mexicanos o paisanos.
La denuncia del aumento de los casos de secuestro fue hecha por la policía de Phoenix, Arizona y sacudió a Estados Unidos y lo confrontó con una crisis muy mexicana, una que para los estadounidenses parecía distante.
El secuestro se ha trasladado al otro lado de la frontera y es parte de la realidad que enfrentan los mexicanos indocumentados. Esta realidad se vive en la frontera hasta el suroeste de Estados Unidos, donde migrantes indocumentados se han convertido en el blanco perfecto para la industria del secuestro.
“Phoenix es ahora la capital del secuestro de Estados Unidos y sólo está por debajo de la Ciudad de México en todo el mundo”, denunció el senador estadounidense y ex candidato presidencial, John McCain.
La publicación Milenio, tuvo acceso a informes de la policía de Phoenix que dan idea del tamaño de la crisis que enfrenta la capital de Arizona: más de mil secuestros en los últimos tres años, casi la misma cifra que en la Ciudad de México. Hubo 253 plagios en 2006. En 2007 se tuvo registro de 357 y en 2008, 368 casos. Este año la cifra “no está disponible”, pero extraoficialmente se reconoce que el fenómeno sigue en ascenso.
Algunos ejemplos, obtenidos en resúmenes de casos judiciales, dimensionan la extensión de esta industria en Arizona: “Cinco mexicanos acusados de secuestro”, “Coyote mexicano de Sinaloa sentenciado por secuestro violento”, “Siete mexicanos sentenciados por secuestro”, “Secuestrador de Sinaloa sentenciado a 20 años de prisión”, “Cuatro mexicanos se declaran culpables de tomar rehenes”.
El más reciente caso fue dado a conocer el 1o. de mayo pasado: “Arturo Rodríguez Ríos, de 33 años, detuvo contra su voluntad y como rehenes durante tres días en noviembre de 2008 a un grupo de migrantes indocumentados sin dejarlos salir hasta que pagaran su rescate. Adicionalmente, el acusado actuó como guardia y con una pistola 9 mm. constantemente amenazó a las víctimas de pagar las consecuencias si no llegaba el dinero”.
Estos son sólo algunos casos consignados entre 2008 y 2009. Oficialmente el problema va en aumento. Los cálculos del Departamento de Policía refieren que las células delictivas cobran entre mil y un millón de dólares por rescate. Lo peor de todo es que quienes están siendo raptados son, en su mayor parte, mexicanos levantados… por otros mexicanos.
El incremento de los casos del secuestro se da porque quienes dicen ser los “coyotes”, tienen una mafia para lograr sacar partido de la necesidad de quienes pagan para cruzar la frontera. Muchas veces el inmigrante paga al llegar a los Estados Unidos, pues sus familiares le envían el dinero a la ciudad a donde se supone debe llegar. Allí se hace la transacción y se continúa con el viaje a la ciudad de destino dentro de los Estados Unidos. Una de las ciudades de conexión o arribo de inmigrantes al cruzar la frontera es Phoenix, por eso es el sitio donde pululan los secuestradores, que saben de antemano que los familiares han trabajado para pagar los 4 mil o 5 mil dólares que se cobran por cruzar la frontera. Con este nuevo delito, los inmigrantes tienen que enfrentar un peligro más. Ya no son sólo los peligros de cruzar el desierto o las autoridades migratorias, sino ahora, saber reconocer entre sus propios paisanos, quiénes son honestos y no secuestradores.

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