
Las familias hispanas participaron de la celebración presidida por el Arzobispo.
Foto de El Centinela por Kim Nguyen.
SALEM-En esta época cuando surgen tantos interrogantes sobre nuestra fe, uno de los sacramentos que toma gran importancia es el sacramento de la Confirmación.
Durante estos meses, varias ceremonias de confirmación se han realizado, presididas por nuestro Arzobispo John Vlazny. Una de estas grandes ceremonias, fue en la Catedral Santa María de Portland, el pasado 8 de mayo.
El grupo de católicos, de la parroquia de San José en Salem, que recibieron el sacramento estuvo integrado por: Karl Thomas Van Zandt, Luis David Castañeda, Melina Martínez, Sandra Verenice López, Lorena Cortés, Pedro Castillo Rueda, Melvina Saavedra, Iveth Leticia Bedolla, Juan Rosario Pérez Vásquez, Marlene Hernández Ziranda, Leocadia Ortega, Jeannette Morales Valderrama, María Elena Rosales Vera, Saúl Dimas García, Martín Covarrubias González, Genoveva Cruz Valdéz, Aidee Ventura Guevara, Oscar Barajas Bahena y María del Carmen Martínez Tolentino.
Todos son hoy un testimonio de la fe en la religión católica. Para Genoveva Cruz Valdez, a sus 39 años, ha sido un gran paso. “Siempre he sido católica, pero estuve alejada de la iglesia por el trabajo. Ahora tengo dos hijos, de 15 y 11 años, pues he ido a la iglesia pero no tenía ni el interés ni la información”.
Muchas veces esta falta de interés es por situaciones ajenas a la persona. “Porque donde vivíamos teníamos una iglesia pequeña y en México los quehaceres eran más importantes que ir a la iglesia. Todo era diferente y cuando uno madura busca algo en qué pensar y en qué refugiarse”.
Genoveva tenía la idea de que algún día se iba a confirmar, pero “no me había puesto la meta” como ella misma lo reconoce. Así se pasaron estos años, pues ella vive en los Estados Unidos desde 1990 y en Salem, pertenece hace tres a la parroquia San José.
Para ella ha sido importante cambiar. “No quiero cometer el error que cometieron conmigo de perder el tiempo. Yo estoy más cercana a la iglesia y mi hija participa en las actividades del altar en la misa de los domingos a las 5.30 de la tarde”. Genoveva y su hija recibieron la Confirmación casi al tiempo.
Cuando ella recuerda la preparación comenta: “Fue muy bonito, y un buen camino para enseñarle a mis niños que existe alguien en quien podemos confiar y a quien podemos orar”.
En cuando a la parroquia ella encuentra que es como una familia. “Sí, sobre todo por tener el afecto de la madre Juanita y sus explicaciones y como ella le pone a uno en la imaginación una historia. Recuerdo la historia de un santico que era rico y daba todo y al final lo contagiaron con una enfermedad....Muchas de sus historias me han dado emoción y me han puesto a pensar”, dijo en entrevista con El Centinela.
Genoveva tiene claro el valor de este sacramento. “La Confirmación es para mí una etapa que me faltaba vivir”.
Durante la celebración con el Arzobispo Vlazny, todos se unieron en el mismo sentimiento. “Me pareció que en ese instante todo el mundo tiene un sentimiento positivo y limpio y todos íbamos con la misma meta de sentir la bendición. Yo le puedo explicar eso a mis hijos y mi hija me acompañó y se paró en el lugar de mi madrina que no pudo asistir”, indicó Genoveva.
“Nos teniamos que ver todos como hermanos”, dijo el Arzobispo Vlazny y “que teníamos un solo Dios. A mí me gustó porque estaba mi familia y todos estaban ahí y sentí que había mucha gente y no eramos desconocidos. Era una sola familia y todos teníamos el mismo propósito. Uno no se siente solo cuando comparte los sacramentos”.
*Espere en nuestra próxima edición la historia de la Confirmación en la Iglesia de San Alejandro, en Cornelius.