Edición Impresa: 09/17/2009

Grados de Comunidades Evangelizadoras

El Arzobispo John Vlazny presidió la graduación en la Catedral Santa María de Portland.

El grupo de hispanos graduados con el Arzobispo John Vlazny.
Foto de El Centinela por Kim Nguyen.

Muchos de los católicos no conocen la historia que es la base de su tradición y de su fe. Por eso, la Arquidiócesis de Portland, ha trabajado para mantener sus programas de formación.
Es así que cuenta con dos grandes programas que han servido para formar líderes dentro de la comunidad hispana. Se trata de “Comunidades Evangelizadoras”, que es el programa de formación de ministros laicos de la Arquidiócesis y el programa de “Certificación en Pastoral Juvenil del Instituto de Fe y Vida”, que es un programa de entrenamiento para asesores de Pastoral juvenil, según explicó Raúl Velázquez, director del Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Portland.
En una ceremonia solemne, presidida por el Arzobispo John Vlazny, el pasado 19 de julio, a las 2.00 de la tarde en la Catedral Santa María de Portland, se entregaron los certificados y las constancias a los graduados, en las que se muestra que cumplieron con los requisitos del programa.
Durante dos años, los hispanos participaron del programa. Esa fue la experiencia de María Guadalupe Alvarez, de la iglesia San Eduardo en Keizer. “La verdad es que uno de católico conoce muy poquito de su fe. Esas clases nos ayudaron a aprender sobre la historia de la iglesia. Después de tomar esas clases creo que podemos seguir siendo mejores con la ayuda del Espíritu Santo”.
Para ella, el proceso fue constructivo y tomó sus clases en compañía de su hija Clarita Alvarez, de su misma parroquia. El cambio se vio en la vida personal. “Uno se hace más consciente de la necesidad de trabajar mucho más, y del compromiso que uno tiene siendo católico. Como discípula de Jesús me ayudó a entender muchas cosas y tener más paciencia en mi hogar, por ejemplo aprender a perdonar, a escuchar y tener más comprensión”.
Con respecto al esfuerzo de la Arquidiócesis, ella reconoció el valor de estos programas. “Me parece excelente porque por ejemplo nosotros no tenemos el dinero y pudimos aprender. Uno como familia hispana tiene que trabajar muy duro para atender a las necesidades del hogar, pero estas clases son muy importantes para nosotros”.
“En San Eduardo si uno está en un ministerio en la iglesia y quiere profundizar en la fe, entonces la iglesia paga y uno paga la mitad y es como una beca. Yo veo muy bien este tipo de programa, pues en la iglesia nos invitan a participar”, reiteró.
María Guadalupe trabaja en la educación religiosa para niños de su parroquia. “Lo mejor es que aprendo mucho de los niños y lo que aprendo lo pongo en práctica en mi casa”. Ella lleva en este ministerio de San Eduardo 9 años.
Por su parte, Juan Centeno de la iglesia de San Pío, tomó el programa “porque es importante en el sentido en que nosotros ahorita tenemos la gran necesidad de conocer mejor a Jesús para hacer mejor nuestro trabajo en la comunidad”.
Esta es una experiencia vivencial. “Sí al estar cerca a la Eucaristía y vivir a Jesús día a día y poder transmitir esa vivencia a la comunidad y a los servidores. Es muy importante que ellos presten su servicio como si fuera lo último y esto lo estamos proyectando”.
Juan Centeno trabaja con su esposa Vicky. “Los dos trabajamos al mismo tiempo y estamos sobrellevando el estudio de la Biblia y hacemos reflexiones bíblicas en nuestras reuniones semanales”.
Para Juan Centeno, el programa de Comunidades Evangelizadores fue muy interesante, “porque cubría bastantes temas importantes para cada servidor y nos ayudó en temas como el de la comunicación, porque no todos los servidores se proyectan a la comunidad en la relación con los feligreses y los hermanos. La proyección que pudimos alcanzar dentro de ese aprendizaje fue bastante buena y al terminar el curso pudimos entender mejor a las otras personas y comunicarnos claramente”.
La misa de graduación con el Arzobispo John Vlazny, fue inspiradora. “Me pareció todo excelente y sobre todo cuando el Arzobispo nos invitó a llevar ese mensje de esperanza a nuestra comunidad, porque somos personas que Dios ha elegido para llevar el mensaje evangelizador. Vlazny nos dijo que somos misioneros para llevar ese mensaje de esperanza a la comunidad de ahora en adelante”, indicó Juan Centeno.
Los graduados salieron a trabajar a sus comunidades. Juan Centeno lo dijo: “Porque es un gran compromiso y no específicamente estar comprometido con la iglesia, sino con Dios para descubrir los dones y ponerlos a trabajar a favor de la comunidad de fe”. La celebración de graduación con las palabras del Arzobispo fue la inspiración para los nuevos graduados.

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