
Los bailes típicos fueron el pasabocas cultural de la velada en el City Hall de Portland.
Foto de El Centinela por Kim Nguyen.
Estamos en el Mes de la Herencia Hispana. Y una de las celebraciones históricas de este mes, fue la de la Independencia de México. Para tal ocasión, el Portland City Hall se llenó de música, color y alegría, el pasado 15 de septiembre, cuando sus puertas se abrieron para recibir a los mexicanos e invitados que llegaron para unirse a la celebración de los 199 años del Aniversario de la Independencia de México.
Y llegar al City Hall y ver al cónsul de México, Enrique Romero Cuevas en compañía de su esposa, recibiendo a todos los invitados, dio un sentido de que se llegaba a casa. A un sitio donde todos compartían la fiesta como en familia.
La música invadió los rincones y el olor de los platillos mexicanos que los invitados disfrutaron, hacía del ambiente un espacio con sabor a México.
Los asistentes a la velada de celebración, que este año fue presidida por primera vez, por el Cónsul Romero Cuevas y por el alcalde Sam Adams, se amenizó con la música del mariachi y todos disfrutaron de la gran presentación de los aires folklóricos, que hizo el Ballet Papaloth, con un recorrido de danza y música que llevó a apreciar la tradición de los diversos estados mexicanos.
Los niños fueron los bailarines. A diferencia de otros años, los diferentes ritmos folklóricos fueron presentados por los niños que integran este ballet. Ellos danzaron al lado de los adultos, pero la presentación inicial de bailes tradicionales como el jarabe tapatío o el baile del “Tranchete” del estado de Jalisco, fue presentada por los niños que se robaron una y otra vez, el aplauso del público.
Rosalba Cabrera, de Veracruz estaba entre ese público y compartió con El Centinela el sentimiento por su patria. “Es emocionante porque al ver estos bailes, sientes el corazón de tu tierra”. Ella asistió por primera vez a esta fiesta en el City Hall. “Es una fiesta maravillosa y la disfruto porque estoy visitando en Portland a mi hija Cristina Calderón, que es maestra de la ceremonia. Y puedo ver que aquí se respeta la cultura mexicana y la diversidad”.
Diversidad que fue reconocida durante el discurso del alcalde Sam Adams, quien empezó con unas palabras en español que motivaron a los asistentes: “Viva México”. Y luego dijo que nunca el recinto se había colmado de tanta alegría como esa noche. El alcalde inició su discurso, diciendo: “Estamos listos para trabajar en la celebración del Bicentenario de la Independencia de México”, la cual él va a apoyar.
Posteriormente, el alcalde presentó ante los asistentes al Cónsul de México, Enrique Romero Cuevas y su esposa, Lucy de Romero, quienes llevan sólo unos meses en la ciudad.
El Cónsul en estos pocos meses ha logrado establecer una relación con sus connacionales, lo que deja ver la gran trayectoria que tiene por su carrera diplomática en diversos países.
“La celebración del Bicentenario de la Independencia de México, será para ratificar y dar el valor que se merece la gran contribución de nuestra gente, mis queridos compatriotas mexicanos. Por eso debemos ver de nuevo la historia de la independencia y la forma como hemos contruído un sitio que llamamos nuestra patria”, dijo el Cónsul de México.
Las palabras resonaron en el City Hall y todos se unieron en un largo aplauso. Posteriormente se cantaron los himnos de los Estados Unidos y el himno Mexicano. La fiesta se vivió en pleno y luego todos se trasladaron hasta el Pioneer Square para celebrar el tradicional Grito. Las voces se unieron en coro, al decir “Viva México”, una y otra vez.