
María Teresa Amador recibe el certificado que le otorga su ciudadanía estadounidense.
Foto cortesía de U.S. Citizenship and Immigration Services.
Lograr la ciudadanía norteamericana, muchas veces parece un sueño para los inmigrantes que llegan a vivir a los Estados Unidos. En muchos casos se siente como un sueño imposible. Esa es la experiencia de María Teresa Amador, que obtuvo su ciudadanía el pasado 17 de septiembre en la ceremonia que se realizó en Portland.
“Estoy muy feliz, porque uno nunca se imaginó que iba a ser ciudadano. Pero si uno como hispano se pone una meta la cumple y eso es lo que ha hecho que llegue a este momento” dijo a El Centinela.
El proceso de María Teresa se inició porque su esposo es ciudadano norteamericano. “Yo obtuve la residencia a través de él y tenía 10 años viviendo aquí. Pero por miedo y porque no hablaba inglés nunca pensé que iba a pasar el examen. Este año mandamos la solicitud en abril y el proceso fue muy rápido. Mi examen fue el 3 de agosto y la ceremonia de ciudadanía el pasado 17 de septiembre. Todo salió bien”.El día del examen ella llegó a las oficinas del ICE en Portland. “Yo me sentía muy nerviosa y es obvio porque uno no sabe qué le van a preguntar. Pero cuando pasa el examen uno siente un gran alivio. Las personas que lo entrevistan a uno para el examen son muy amables. Yo creo que me demoré máximo 15 minutos y se siente uno muy bien”.
Pero ella recuerda todo lo que se dice del examen antes de presentarlo. “La gente decía que era muy trabajoso, que había que contestar todas las preguntas, que uno tenía que hablar perfectamente, en fin, muchas cosas y por eso uno se aprende todas las preguntas, para poder pasar el examen, pero al final no es tan difícil como dice la gente”.
María Teresa Amador lleva viviendo 14 años en los Estados Unidos. Hoy recuerda esa época en que era ilegal por no tener sus papeles. “Cuando yo llegué estuve en esa situación y uno se siente como discriminado, sobre todo en los trabajos. A veces uno aplicaba y no se lo daban por no ser de aquí”, explicó a El Centinela.
Hoy al ser ciudadana, todo eso ha quedado en el pasado. “Me siento contenta de que lo pude lograr. Hoy puedo votar para ayudar a otras personas con mi voto y quiero ayudar a los inmigrantes con ese voto, porque hay muchos que uno puede apoyar ahora”.
Ella asistió a la ceremonia con su esposo y su hija Samantha Amador. “Mi esposo me felicitó y dijo que lo que uno se propone lo puede lograr”.
Para ella el momento del juramento fue el más importante. “Porque uno ha logrado algo muy importante al ser ciudadano. Hoy veo a Estados Unidos como mi país y estoy agradecida con este país porque me aceptaron y a mi familia también”.
Ella sugiere a los hispanos que logren su ciudadanía. “Que le echen ganas y que sí se puede, pues si uno se propone estudiar puede salir adelante”.