Este año la celebración de la comunidad hispana fue en la iglesia el Santo Redentor, presidida por el Arzobispo John Vlazny.
Rocío Rios
Arzobispo Vlazny bendice el altar construido a la entrada del Santo Redentor.
Foto de El Centinela por Gerry Lewin.
Dar a la Virgen de Guadalupe un sitio permanente todo el tiempo, no sólo durante los días de su fiesta en diciembre, fue la motivación de Agustín Moreno, quien tuvo la idea de construir un altar en el exterior de los predios de su parroquia en la Iglesia del Santo Redentor. Hoy, se puede visitar el altar, con la imagen de la Virgen que fue traída especialmente desde México para la celebración del pasado 12 de diciembre con el Arzobispo John Vlazny.
“El altar fue un gran proyecto y lo hice por partes durante el tiempo libre que me quedaba del trabajo, durante estos últimos tres meses”, dijo Agustín Moreno en entrevista con El Centinela. “Al terminarlo sentí muchas emociones. Siempre pensé que tener un sitio en la iglesia que nos llevara a recordar la aparición de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego era muy importante y cuando nos dieron el permiso para tenerlo empezamos a construirlo inmediatamente”.
Agustín Moreno y la comunidad hispana de la Iglesia del Santo Redentor, le deben esta obra al interés de quien fuera su párroco hasta hace poco tiempo, el padre José Corpora. “Antes de irse él dejó todo listo para que pudiéramos construir el altar, además de que hicimos todo lo posible para traer la imagen de la Virgen desde nuestro país”.
El arte creativo fue lo que Agustín utilizó para esta obra. “Porque no tengo formación en arquitectura y me gusta ser creativo. La idea se fue dando y construimos el altar en un jardincito al frente de la iglesia, y el hecho de que el Arzobispo Vlazny haya estado con nosotros para bendecirlo, creo que fue una bendición para todos en la parroquia. Vlazny nos eligió sin saber lo del altar y estoy muy emocionado porque todo salió bien. Esto lo hizo nuestra Virgen de Guadalupe. Tengo mucha fe en ella y ahora veo que todo esto ella lo hizo posible”.
Siendo católico Agustín tiene una fe ciega. “Es una fe tan grande porque siempre me ha concedido lo que necesito y sobre todo, ha estado a mi lado”. Lo mismo siente su esposa, María Helena Moreno, quien es miembro de la parroquia desde hace 9 años. “Para mí el Santo Redentor es parte de mi vida y la iglesia me gusta mucho porque es como las de mi tierra en Michoacán”.
La celebración con el Arzobispo fue el acontecimiento. Ella dijo que “fue toda una bendición, porque trajimos a nuestra Virgen de Guadalupe y Juan Diego desde Michoacán para tener nuestro altar en la iglesia. Mi esposo estuvo trabajando duro para construirlo y pusimos rosas para la celebración del 12 de diciembre, aunque pensamos sembrar un jardín de rosas y va a ser un lugar aromatizado como en la verdadera historia de la aparición”.
Cada año María Helena y Agustín se han encargado de decorar el altar dentro de la iglesia. “Pero como tenemos sacerdotes nuevos, este año tuvimos que crear un Comité Guadalupano. Tuvimos la ayuda de algunas personas como Angélica Gómez, Francisca Alvarez, Octavio Pantoja y Elizabeth Pantoja”.
Para María Helena es claro el interés de los hispanos en fiestas como ésta. “Pero tenemos que seguir trabajando para lograr más unión y sobretodo, integrarnos con los anglos en una sola comunidad”.
Los católicos mexicanos han puesto el corazón en esta que es su celebración de fe. Para cada uno, el 12 de diciembre es el día en que la expresan completamente. Al respecto, María Helena compartió que “esta fiesta reúne muchas cosas especiales. Son sentimientos de emoción y cuando narro cada año la historia, me dan ganas de llorar porque valoro que ella haya escogido mi tierra y haya querido ser como nosotros hasta en el color de su piel. Se presentó ante el más desvalido y eso es lo que vale. Ella ha dado una gran lección de humildad al compartir con Juan Diego”.
Historia y tradición
La fiesta a la Virgen de Guadalupe surge de una gran tradición histórica de esta advocación mariana. La imagen se encuentra para veneración de los fieles católicos en la Basílica de Guadalupe, al norte de la ciudad de México. La Virgen es la patrona de América, de México y de las Filipinas.
Cada año, el 12 de diciembre una romería de fieles llega hasta la basílica mexicana para dar gracias, pedir un favor, reconocer las bendiciones, en fin, todo lo que representa la creencia en la Virgen Morena y que desde el siglo XVI se ha convertido en parte de la fe de los católicos.
Los datos históricos relacionados con la creencia católica, narran cómo la Virgen de Guadalupe se apareció tres veces a Juan Diego Cuauhtlatoazin en el cerro del Tepeyac.
La última aparición fue el 12 de diciembre de 1531. Desde entonces los católicos reafirman la tradición de la aparición esa misma fecha. Aquí en los Estados Unidos, esta tradición es tan fuerte que cada año los católicos se unen para dar inicio con ‘Las Mañanitas”, desde el 11 de diciembre.
Como cada año, en Oregón, todas las parroquias tienen la misa solemne y la fiesta en honor a la Virgen Morena. El Arzobispo John Vlazny, acude a una parroquia para celebrar con los hispanos. Este año la comunidad de la iglesia del Santo Redentor en el norte de Portland, fue la parroquia de esta misa especial. El programa se inició a las 6.30 con los bailes aztecas, seguido de la misa solemne a las 7.00 de la noche. Posteriormente se dio la bendición al altar construido para la Virgen en los predios de la parroquia. Después de la bendición del Arzobispo Vlazny al altar, todos participaron de la procesión que culminó con el convivio.
Angélica Gómez rezó y disfruto como todos de esta gran ocasión. “Este año tener al Arzobispo fue una gran sorpresa para todos, pues estuvo para compartir con nosotros nuestras costumbres y tradiciones. Todo lo que nuestros padres nos enseñaron y uno se siente bendecido en comunidad”.
Para Angélica la Virgen de Guadalupe tiene un gran significado. “Es la madre de Dios y me invita cada año a seguir los pasos de la evangelización que dejó en su Hijo. Hemos celebrado nuevamente esta tradición de fe y mantenemos este tesoro que hemos traído de nuestro país”.
Este año la tradición fue celebrada con una fiesta que pasará a la historia de la parroquia del Santo Redentor en Portland, donde los feligreses recibieron con sorpresa y mucha alegría la visita del Arzobispo Vlazny, que una vez más compartió con los hispanos, en su propio idioma el español y mostrando que conoce sus tradiciones y llevándolas a un altar, que la comunidad construyó para mostrar que hay orgullo de pertenecer a una cultura que vive su fe y lo hace con alegría.