Este fue uno de los eventos de este año que vale la pena recordar.

Las danzas indígenas unidas al vestuario son parte de esta fiesta milenaria.
Foto de El Centinela por Gerry Lewin.
SALEM- Uno de los eventos que vale la pena recordar de este año que termina fue el de la Guelaguetza 2009, que se llevó a cabo en Salem para celebrar las raíces culturales de los indígenas que forman una parte vital de la historia mexicana.
En entrevista con Donaciano García, líder de la Guelaguetza 2009 y miembro del comité que se formó con esta ocasión, esta fiesta fue un espacio para rescatar el significado de la Guelaguetza que es una ofrenda en agradecimiento a la buena cosecha, que se dio por el Dios de la lluvia”.
Según la tradición que se vive en México, la gente traía sus ofrendas en agradecimiento a la buena cosecha, maíz, fríjol y una variedad de ofrendas básicamente. “Esta ha sido una celebración indígena milenaria, nacida en Oaxaca y que se celebra una vez cada año en julio. Se lleva a cabo el lunes y se llama el ‘Lunes del Cerro’, porque lo celebran generalmente en el Cerro del Fortín en Oaxaca”.
Este año se llevó a cabo esta fiesta por primera vez en el mes de agosto. “Surgió y no hubo un plan anticipado. Yo tengo la Organización Generación Barranca 2006 y el enfoque es la educación. Nosotros le ayudamos a los niños en Barranca Fierro Mixtepec en Oaxaca, México”, indicó Donaciano García.
Esta organización ha tenido contacto con el Consulado de México y nos indicaron que había un plan de traer la Guelaguetza, por eso retomamos la palabra de hablar de la celebración y se logró. Llegaron a Salem cerca de 1.800 personas y hubo grupos de bailarines como “Los Diablos”, “Los Rubios”, “Grupo Papaloth”, entre otros.
Los bailes del diablo, son folklóricos y últimamente los han incluido en la fiesta de Oaxaca. La Guelaguetza reúne a siete regiones de Oaxaca que comparten su baile, su comida, sus idiomas indígenas, sus costumbres, tradiciones, vestimenta, música y esto muestra la riqueza cultural. “Es una tradición indígena en la comunidad hispana inmigrante y es una forma de rescatar nuestra identidad, mantenerla y compartirla con otros para enriquecerla”.
Esta fiesta es muy importante para las nuevas generaciones. “Porque se muestra la tradición y con orgullo, que es absolulatemente importante. Creemos que hemos perdido ese orgullo indígena y por eso queremos trabajar para mantener esa identidad. Es importante que nuestros hijos y las futuras generaciones sepan del origen de sus ancestros”.
La comunidad oaxaqueña ha crecido mucho en Oregón, sobre todo en el área de Woodburn, Salem, Gresham, Canby y Hillsboro, entre otros.
Este año se cumplió uno de los objetivos que era abrir las puertas y que fuera una herramienta para los oaxaqueños e hispanos para conectarnos y conocernos.
Además fue un espacio para invitar a otros grupos a llevar a cabo proyectos en favor de nuestras comunidades de nuestro lugar de origen como Oaxaca. El segundo objetivo fue el de contribuir al rescate de nuestra cultura de la Guelaguetza y compartirla con otras comunidades.
Los interesados en conocer al respecto pueden llamar al teléfono (503) 703-8656, para trabajar en conjunto.