
Queridos Lectores:
Este es un mes de noticias relacionadas con el tema migratorio. Mes que empieza con la marcha que se organizó en todo el país para rechazar la Ley Arizona, tan controversial durante estas últimas semanas.
La marcha se realizó el pasado 29 de mayo y Oregón fue parte de esta jornada nacional de rechazo. Ciudades como Salem y Portland, se unieron con sus inmigrantes durante la actividad que también incluyó una vigilia. Y cuando se organiza este tipo de manifestaciones es interesante ver cómo la comunicación se difunde por medio de pancartas, correos electrónicos y mensajes personales. Tengo que decir, que los medios de comunicación, están viviendo una etapa de inmediatez informativa que gracias al internet, aglutina y convoca en minutos.
Pero más allá de esta convocatoria, quiero dedicar mi columna para analizar el alcance que tiene la falta real de una reforma migratoria, por encima de la Ley de Arizona y todo lo que se habla al respecto. Pues el punto real, es el reconocimiento de los inmigrantes y su presencia en este país a través de un estatus migratorio que hasta el momento no existe.
Quien no lo tiene es considerado un criminal. Es considerado un ilegal. Y estos dos calificativos son fuertes si vemos que se trata de seres humanos que han venido a buscar un futuro en este país. Seres humanos como el mexicano Anastasio Hernández Rojas que murió dos días después de ser diagnosticado con muerte cerebral por la golpiza que le propinaron agentes de la Patrulla Fronteriza en San Diego, al suroeste de este país.
Este es un caso más de violencia contra los inmigrantes. Casos que se reportan y se suman según los datos de la Cancillería Mexicana que ha rechazado este hecho. Según las estadísticas de 5 casos que se presentaron en 2008, a 12 en el 2009, son ya 17 casos lo que se registran en lo que va corrido de este año.
La muerte de Anastasio Hernández es dolorosa. Se trata de un padre de cinco hijos, todos estadounidenses y quien había vivido en San Diego durante 20 años. Infortunadamente la noche que fue detenido en el condado de San Diego fue por carecer de documentos y por eso las autoridades iniciaron el proceso de deportación voluntaria.
Con el argumento de que intentó huir, fue sometido por unos 20 oficiales que con puños y patadas fue golpeado además de que se le aplicaron descargas eléctricas hasta dejarlo inmóvil.Fue trasladado de emergencia al Hospital Sharp Memorial de Chula Vista, cuyo personal médico diagnosticó muerte cerebral. Su muerte ocurrió cuando el personal de los organismos mexicanos de derechos humanos se encontraban en el hospital.
Anastasio es uno de los casos que ilustra la falta de un estatus migratorio y cómo se confunde con la situación de alguien que ha cometido un crimen. Es hora de pedir por una reforma que proteja los derechos de los inmigrantes que como él, vinieron solamente a trabajar y se encontraron la muerte por la falta de un papel.