Con el cobro de penas máximas, Paraguay pasó a los Cuartos de Final por primera vez en su historia futbolística y superó a Japón 5 goles por 3.- España va a los Cuartos derrotando a Portugal un gol por cero.-
Antonio Andraus
Las jugadas de cada partido que se juega en el Mundial de Sudáfrica indiscutiblemente llegan a todos los espectadores del mundo.
Foto del Servicio Católico de Noticias.
INFORME ESPECIAL-España superó por un gol a cero a Portugal y Paraguay venció a Japón en la instancia definitiva de los cobros de las penas máximas, para quedar clasificados para la ronda de Cuartos de Final, precisamente seleccionados que tienen que enfrentarse en esa instancia del Mundial Sudáfrica 2010, cuando ya se están agotando todos los cupos para llegar a la gran final del torneo.
En la que fue la última jornada de los Octavos de Final, un solo partido, el de Paraguay contra Japón, llegó a la instancia del cobro de las penas máximas, cuando los dos equipos no pudieron hacer goles en los 90 minutos del partido con tiempo normal, ni en los 30 minutos adicionales, y congregó la expectativa, el entusiasmo, la alegría y la tristeza de quienes ganan y de quienes pierden, en esta clase de decisiones que deja mucho sabor amargo entre quienes consideran que el fútbol, en esa etapa de definiciones, a veces, y quizás la mayoría de las ocasiones, elimina a equipos que no lo merecen o que por lo menos, pueden ofrecer más resistencia en otras rondas de los campeonatos.
Pero bueno. La regla de la FIFA está vigente y no hay nada que discutir. Japón, que pena, se quedó sin llegar por primera vez a la vuelta de Cuartos de Final, mientras que Paraguay se instaló en esa cita con la ejecución a la perfección de los cinco goles que sus jugadores ejecutaron frente a la portería de Japón, mientras que Komano reventó la pelota contra el horizontal de la portería paraguaya, para dejar a su equipo por fuera de competencia.
Y, finalmente, España,. Con un gol que dejó en suspenso la alegría y la decisión de seguir adelante que traía Portugal en este Mundial de Fútbol, al triunfar un gol por cero, para ir cambiando la negra página que hizo parte de su primera actuación en este certamen.
El triunfo de Paraguay
En un partido realmente dramático, con muchas alternativas de anotación, tanto dentro de los noventa minutos reglamentarios, como con los dos tiempos suplementarios de quince minutos cada uno, pero que fue definido con la ejecución de los tiros desde el punto penal, Paraguay superó a Japón y se inscribió como uno de los grandes para la ronda de Cuartos de Final del Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010.
Komano… Komano… Komano… será un nombre tristemente célebre para los japoneses.
Pero para los paraguayos, el nombre de Cardozo… Cardozo… Cardozo, será inolvidable por muchos años y quedó inscrito en los anales de la historia del balompié de esa pequeña pero gigante nación suramericana, que tiene en el fútbol, su mejor aliciente para la vida cotidiana.
Fue él, Cardozo, el encargado de ejecutar el último tiro desde el punto de la pena máxima, para darle a Paraguay una victoria de cinco goles contra tres frente a Japón, clasificar a su selección a los Cuartos de Final, y derrotar a la aguerrida representación asiática, en un encuentro que fue presenciado por más de 36 mil espectadores, en algo que nunca antes había podido conseguir la representación guaraní.
La ejecución errada del japonés Komano, cuyo zapatazo violentamente pegó sobre el horizontal de la portería de Villar, le dio a Paraguay la opción de llegar a la cita de los ocho grandes de este campeonato mundial, a cuya rueda por primera vez llega en todo su largo historial dentro del fútbol mundial.
Pero fue Cardozo, cuya experiencia tenía un extraordinario valor, que tiene jerarquía y nombre internacional, el que hizo que todo Paraguay se estremeciera y que su técnico, el argentino Gerardo Martino, explotará con sus emociones en lágrimas que brotaron de sus ojos en medio del frenesí de sus jugadores, de sus asistentes técnicos, de los directivos del país suramericano y de los numerosos seguidores del onceno que se trasladaron de su pequeña patria hasta estas lejanas tierras sudafricanas.
El encuentro fue emotivo, bien disputado, con un mejor balance técnico para los paraguayos que encontraron en la selección del Japón, a un puñado de jugadores con mística, excelentes condiciones físicas y con un pundonor deportivo a toda prueba. Los orientales jamás se entregaron, y desde luego, vendieron muy cara su derrota, porque el cobro de las penas máximas, sin duda alguna, daba para que cualquiera de los dos equipos triunfara. Y la victoria fue para Paraguay.
Espectáculo del balompié
Fue un buen espectáculo, digno de un partido de Octavos de Final de cualquier Mundial de Fútbol, con situaciones de riesgo en ambas porterías, pero con buena marca, defensa férrea de ambas representaciones y con dos porteros, tanto el japonés como el paraguayo, ofreciendo un sensacional espectáculo en cada ocasión en que tuvieron que intervenir.
El cero a cero prevaleció tanto en los 90 minutos de la contienda normal, como en los 30 minutos adicionales del partido, lo que obligó a la ejecución de las penas máximas. Y aquí vale la pena señalar que los japoneses rivalizaron de tú a tú con los paraguayos que, sin duda alguna, denodadamente lucharon en pos de una victoria que no llegó en el tiempo normal, como tampoco en los dos tiempos suplementarios, y en donde la capacidad de juego de los japoneses estuvo a toda prueba durante toda la contienda.
Con excelentes condiciones físicas, los japoneses no se entregaron en ningún momento, y sobre el terreno de juego, ofrecieron resistencia, buen talento futbolístico, y garra deportiva, ante un Paraguay que intentó por todos los medios a su alcance, perforar la valla asiática, sin que finalmente pudieran alcanzarlo.
En el sorteo, a Paraguay le correspondió abrir la ejecución de los cobros, y Édgar Barreto marcó el primero, que luego igualó el japonés Endo. El segundo, estuvo a cargo de Lucas Barrios y Hasebe convirtió para Japón. El tercero anotado por Paraguay estuvo a cargo de Cristian Riveros y Komano, falló al estrellar la pelota sobre el horizontal de la valla que defendía Villar. El cuarto lo ejecutó y lo anotó Haedo Valdez por los guaraníes, sentenciando Honda el tercero para Japón. Y el quinto y último de los paraguayos fue ejecutado por Oscar Cardozo para señalar el cinco a tres a favor del seleccionado suramericano.
De esta manera, Paraguay va a los Cuartos de Final, y tendrá que medirse con España, en otro choque que sin duda alguna, es clásico dentro de este torneo.
La victoria de España
En un cotejo en donde las acciones fueron de toma y dame, en donde ninguno de los dos equipos pudieron perder de vista la importancia del compromiso y la calidad de juego que ofrecían sobre el terreno, España superó por un gol a cero a Portugal, para clasificarse a la ronda de Cuartos de Final, y mantener, por encima de todas las expectativas que todos los críticos han hecho con relación a sus actuaciones en este Campeonato Mundial, sus posibilidades de llegar a la disputa de la corona de este torneo.
David Villa fue el encargado de fabricar la única anotación de los españoles, a los 63 minutos del encuentro, llevando a España a esa vuelta que, dejando a un lado aquella horrible presentación de estreno en este torneo, le permite revalidar su condición de uno de los cuatro clubes favoritos para la disputa del título.
El encuentro estuvo salpicado por un fútbol de buena presentación, con proyecciones ofensivas de mucha envergadura y con la meta en conseguir esa anhelada victoria, que les permitiera seguir adelante en Sudáfrica. Las cosas, desde luego, surgieron mano a mano por lo menos en los primeros 45 minutos, pero desde el comienzo de la etapa final, se observó que Portugal intentaba llegar con varias alternativas, pero sin contar con la fortaleza decisiva en el momento crucial.
El gol de Villa dejó fríos a los portugueses y levantó los ánimos a todos los integrantes de la escuadra española, que a partir de entonces, manejó mejor el compromiso, estuvo a la altura de todas las exigencias portuguesas y se ganó el control y dominio tanto de la pelota como del campo de juego.
Nadie pone en duda la calidad de Portugal ni los deseos de ofrecer la resistencia necesaria a una España que, en medio de sus flaquezas y eventuales debilidades de tipo táctico sobre el terreno de juego, mejoró ostensiblemente a partir de la anotación de Villa, para romper el duelo que había entre dichas selecciones.
España y Paraguay, por cierto, tendrán a su cargo uno de los clásicos de la ronda de Cuartos de Final de este campeonato mundial, en donde cualquier cosa puede pasar. Y no lo duden. A lo mejor hay más de una sorpresa en cualquiera de los cuatro partidos del calendario de esta cita camino a la definición de los dos equipos que disputarán el título.