Edición Impresa: 07/11/2010

El Bronce se lo llevó Alemania

Venció a Uruguay tres goles a dos, el gran representante de América Latina, en un sensacional partido por el tercer lugar del Mundial Sudáfrica 2010, ante 36.000 espectadores.

Los hinchas viven cada partido de los octavos de final y lo hacen con las vuvuzelas.
Foto del Servicio Católico de Noticias.

INFORME ESPECIAL-En un partido en donde la enjundia, los deseos de superación y la busca de la medalla de bronce hicieron parte del punto de discordia, Alemania se alzó con el bronce del Mundial Sudáfrica 2010, al vencer a Uruguay, el gran representante de América Latina en el torneo, por marcador de tres goles a dos, demostrándose una vez más que ese tercer lugar es codiciado por quienes consideran que el espectáculo del fútbol es de mucha prestancia, cuando se llega a un torneo de esta categoría y a la controversia por esa honrosa casilla.

Los alemanes, que por cuarta vez en su historia se llevan el bronce para su tierra, luego de cinco oportunidades de llegar a la misma cita, jugaron un primer tiempo con mucho dominio y mejor fútbol, marcando territorialmente muy bien y buscando un espacio que le entregaba el accionar de su medio campo, regado a lo largo y ancho de la cancha, que le permitió concluir la primera etapa con acciones parejas y con igualdad en el tablero.

Pero en la fase final, la ‘’Celeste’’ jugó mejor en los primeros 25 minutos del encuentro, no sólo porque tuvo la iniciativa del compromiso, sino porque sus hombres se rotaron en la cancha para evitar que los teutones hicieran de las suyas, tanto en el contragolpe, su arma letal favorita, como jugando por las bandas, por cuyos senderos realmente tenían una verdadera fortaleza ofensiva. Sin embargo, par de errores defensivos, le dieron las grandes opciones a los alemanes para llevarse el triunfo, pese a que los uruguayos desperdiciaron par de jugadas en donde el gol estuvo más cercano que nunca a favor de su contabilidad.

Uruguay, que no ha podido conquistar el bronce en tres mundiales en donde ha llegado a la disputa por el tercer lugar, ofreció un espectáculo digno de un juego por la final, dejando clase, talento, energías sobre el terreno de juego, y elevando el nombre de América Latina y de América en general, como el mejor seleccionado que concurrió a la rueda de los 32 grandes en Sudáfrica, superando las actuaciones de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Honduras, México y, desde luego, Estados Unidos, equipos que se quedaron en el camino.

Las anotaciones
Alemania abrió el tablero, gracias a su control y dominio dentro del campo, a los 19 minutos del encuentro, cuando Thomas Müller recogió la pelota que había sido rechazada por el arquero uruguayo, Fernando Muslera, luego del remate que hiciera contra su valla Schweisteiger, dejándola a los pies del atacante teutón, quien la ejecutó limpiamente para perforar su valla.

La igualdad la alcanzó Uruguay nueve minutos más tarde de esa anotación alemana, cuando Luis Suárez, encaminado firmemente en un espectacular contragolpe para marcar el gol y exhibiendo juna clara demostración profesional, cedió la pelota a Edinson Cavani, quien ingresó sin marcación alguna a los predios de la portería europea, por el sector izquierdo del campo de juego, para que este se encargara de llevar la pelota al final de la red.

Cuando se abría la segunda etapa, a los 52 minutos, Diego Forlán, quizás uno de los cinco mejores futbolistas que asistieron a Sudáfrica, marcó un soberano golazo al recibir pase de Arévalo Ríos, rematando la pelota de primera, haciéndola picar antes de que traspasara la valla, venciendo una vez más a la portería del alemán Butt, quien no pudo hacer nada frente a la forma en que el atacante suramericano empalmó la esférica.

Los alemanes marcaron el empate ante Muslera, a los 56 minutos, cuando el guardavallas uruguayo se equivocó al salir a cortar el balón que de manera aérea había enviado Boateng, dejando en libertad y con posesión de la esférica a Marcell Jansen, para que estrellara la pelota en el fondo de la red.

El triunfo alemán llegó a 82 minutos del partido, cuando la pelota en medio de una confusión en la puerta de Muslera, siempre superado en las acciones del juego aéreo, se la encontró Sami Khedira, y de cabezazo batió una vez más la valla suramericana, con cuyo tanto terminó el cotejo.

Antes de que el árbitro Benito Archundia, de México, diera por terminadas las acciones a los 92 minutos y algunos segundos, Diego Forlán estrelló el jubalani contra el horizontal, al cobrar un tiro libre sobre el área del candela, en lo que fue la última esperanza de Uruguay para seguir denodadamente luchando por la medalla de bronce, que una vez más le fue esquiva.

Los teutones que no contaron con los servicios de Miroslav Klose ni de Philipp Lahm, dos de sus baluartes en el seleccionado, se sintieron no solamente satisfechos por la conquista del tercer lugar, sino que tuvieron palabras elogiosas para los uruguayos, a quienes calificaron de ‘’rivales muy duros, luchadores y excelentes profesionales’’, al tiempo que los integrantes de la ‘’Celeste’’ si bien no alcanzaron el bronce que estaba en juego en una nueva oportunidad en su largo historial futbolístico, reconocieron en los alemanes a ‘’unos rivales de mucha clase y quienes nunca se entregaron’’ en todo el transcurso del encuentro.

El choque fue desarrollado bajo una pertinaz lluvia, con unos 15 grados centígrados de temperatura, que en ocasiones ‘’bañó’’ a los participantes del cotejo más de lo que se esperaba, pero dejando ante la retina de cientos de miles de espectadores, el recuerdo de uno de los encuentros más cerrados y bien jugados de este Mundial Sudáfrica 2010, que está próximo a concluir.

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