Venció a Holanda un gol a cero, en el choque final, necesitándose el tiempo extra para definir el cotejo y coronarse por primera vez monarca orbital del fútbol.
Antonio Andraus
España ganó el Mundial de Fútbol y todos vivieron con agonía cada minuto del partido culminante del sueño.
Foto del Servicio Católico de Noticias.
INFORME ESPECIAL-En un espectacular encuentro, lleno de buen fútbol, marcado por demasiadas faltas y, por ende, con muchas tarjetas amarillas en el campo, y con un gol nada más, España, por fin, ganó un título mundial de fútbol, al vencer a Holanda un gol a cero, en los tiempos suplementarios, en un partido efectuado en el estadio Soccer City, de Johannesburgo, ante 84.490 espectadores.
La anotación, sobre la agonía del segundo tiempo suplementario, fue la compensación de un titánico esfuerzo de la selección ibérica que, empezando con pésimo pié en el Mundial Sudáfrica 2010, lentamente fue enderezando el camino hasta llegar, a la disputa de la Copa Mundial y salir airosa en un juego en donde Holanda, que por tercera vez es subcampeón del mundo, no encontró el mecanismo que le permitiera hilvanar su juego a lo que estaba acostumbrada y cedió demasiado espacio y mucho control de la pelota durante el desafío.
España, que tuvo el traspiés de perder en el primer compromiso de este torneo frente a Suiza un gol a cero, aquella oscura noche del 16 de junio de 2010. Pero más adelante, superó a Honduras dos goles a cero; y venció a Chile dos goles a uno, para obtener el pasaporte hacia la ronda de Octavos de Final.
En esa ronda, España derrotó en el clásico de la península europea, a Portugal, por un gol a cero; y siguió raudo hacia los Cuartos de Final, en donde le ganó a un fuerte y decidido equipo como lo fue Paraguay, al que eliminó al ganarle por pizarra de un gol a cero.
En la Semifinal, antes de llegar a la puerta del juego por el título, España tuvo que hacerle frente al fuerte equipo de Alemania, en otro de los partidos más disputados del torneo, al que también eliminó de la contienda y de la carrera hacia la disputa del título, venciéndolo un gol a cero.
Y llegó entonces, el encuentro definitivo, el que definía el título de la Copa Mundial Sudáfrica 2010, ante un seleccionado de Holanda, compuesto por un grupo de jugadores que supo mantener un juego competitivo, de altura, con una mecánica de juego que dejó gratísima impresión, con pleno dominio de medio campo tanto para ir al ataque como para rescatar el balón, y con veloces y letales contragolpes, que siempre le ofreció excelentes resultados.
Sin embargo, en este choque frente a España, Holanda se desdibujó y le dejó el espacio, el control de la pelota y la iniciativa del ataque a sus rivales de turno, porque después de un primer tiempo con buen trabajo holandés, fue cediendo lenta pero manifiestamente, todo lo que pudo ser su grito de triunfo, a cuya cita por tercera ocasión concurría en procura de la Copa Mundial que, desde luego, ahora se le ha vuelto completamente esquiva, y que ya será para otra oportunidad. Y a partir de ese momento, España simplemente fue superior a su antagonista de turno.
Gol de la victoria
Los noventa minutos del cotejo de manera oficial, concluyeron con empate a cero goles, con tres o cuatro sensacionales jugadas en donde tanto el portero de España como el de Holanda, tuvieron que emplearse a fondo, para sortear todas las dificultades que enfrentaron en esas etapas del encuentro, en donde los perfiles ofensivos fueron sencillamente grandiosos y que dejaban ahogadas a las gargantas de los seguidores de uno y otro equipo, para dar el grito de gol.
Inexplicablemente Robben, sobre los sesenta minutos de juego, solo frente al arquero Iker Casilla, quizás el mejor de todos en esta posición dentro del torneo, no pudo definir lo que pudo ser el gol de esta histórica selección de Holanda, que sin fórmula de juego sobre el terreno, perdió otras dos o tres oportunidades para marcar frente a una España que nunca bajó la cabeza y que luchó durante el transcurso de todo el juego, conjunto que igualmente no pudo concretar en otras tres ocasiones frente al arquero Stekelenburg, de Holanda.
Pero la anotación de la victoria llegó con un tiro cruzado de Andrés Iniesta, a los once minutos del segundo tiempo de la etapa suplementaria, al recibir servicio de Cesc Fábregas, quien ingresó al terreno de juego, apenas cuatro minutos antes de que terminara el tiempo regular del cotejo, lo que finalmente le dio la victoria a España, seleccionado que por primera vez disputaba un partido de título Mundial de Fútbol.
Vicente Del Bosque, entrenador de España, siempre confió en sus pupilos, y nunca dejó de sentenciar que todavía faltaba mucho en el camino para llegar al partido de la gran final, después de aquella derrota frente a Suiza. En cambio, Holanda, que eliminó dos goles a uno a Brasil, en un encuentro en donde su impecable formato de juego dio excelentes resultados, no pudo aplicarlo frente a los españoles en esta contienda definitiva, quienes le rompieron el esquema y tomaron el control de la pelota, del terreno y del juego.
Los campeones mundiales apenas marcaron ocho goles durante sus siete presentaciones en el Mundial de Sudáfrica, y con excepción de los partidos frente a Honduras y Chile, en donde señaló dos tantos, en el resto de los compromisos triunfó por la mínima diferencia, como inclusive ocurrió en el cotejo de la gran final.
España es la octava nación en el mundo en conseguir un título Mundial de Fútbol, desde cuando en 1930 el torneo fue institucionalizado por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), siendo ellos, Uruguay, Brasil, Argentina, Italia, Alemania, Inglaterra, Francia y ahora, España.