
Todos los niños vistieron de blanco para su Primera Comunión en San Patricio.
Foto de El Centinela por Juan Kis.
Por fin se llegó el gran día. Cada familia estaba lista para la gran celebración. Padres, hijos, padrinos, amigos y vecinos. Todos unidos esperando el momento en que cada pequeño recibiera por primera vez el Sacramento de la Comunión.
Quizás escuchando una y otra vez, que hay que prepararse y sobre todo, vivir el proceso previo al gran día de la Primera Comunión, nos hemos acostumbrado a pensar en este sacramento como uno más. Pero no es uno más. Es quizás el sacramento que realmente nos abre las puertas a esa comunicación constante con Dios, que nos sigue entregando su Cuerpo y Sangre, como signo de amor.
Comunión es estar con Dios. Comulgar es recibir a Jesucristo que se entregó por nosotros para salvarnos del pecado. Reconciliación, ese espacio de limpieza espiritual que se abre para poder recibir a Dios en la Comunión.
Niños de fiesta
Todo esto es digno de una gran celebración. Por eso, las familias de la Iglesia de San Patricio, en Portland, vivieron su fiesta y sobre todo, se unieron en torno a los niños que recibieron su Primera Comunión en la gran ceremonia del pasado 13 de junio.
En el programa del día decía: “Quizás San Patricio no tiene un ‘edifio de escuela’ pero tiene una serie de alumnos año tras año. Las clases de Catecismo son ofrecidas a aquellos que desean preparse para su Primera Sagrada Comunión.
Aquí en San Patricio también tenemos clases para aquellos de la edad de kinder que muestran un interés en descubrir su fe y aquellos adolescentes que desean seguir y aprender más sobre la fe católica”. Palabras que todos atesoraron.
Aprendizaje que indudablemente los niños ya tienen como parte de su vida. Por eso el 13 de junio, ellos fueron los protagonistas. Ellos celebraron su misa e hicieron posible cada momento de la Eucaristía, presidida por Monseñor Timothy Murphy y el diácono Ramón Jacob.
“Los niños fueron los que celebraron toda la misa. Esta vez hubo un gran cambio y los niños participaron completamente. Incluso las personas que dirigen los otros ministerios sugirieron que fueran los niños quienes tomaran parte activa de la misa de su Primera Comunión”, explicó a El Centinela, María Teresa Mercado.
La celebración tuvo su preámbulo. “Un día antes, celebramos el día de Luz y Alegría en el cual se prenden los cirios que se van a encender el día de la Primera Comunión, con el gran significado de la luz y la renovación del Bautismo. Ese día los niños cantaron y alabaron al Señor”, reiteró María Teresa quien está a cargo de las clases de Catecismo, en la parroquia de San Patricio.
Así cada pequeño estuvo listo para recibir su comunión. El grupo de niños estuvo integrado por: Alondra González Lázaro, Andrea González Campos, Angélica Jazmín de la Fuente Lara, Cassandra R. Ramírez Castro, Cristopher Barrón Pintor, Elsy Hortensia Cortez, Emmanuel Julián Mina, Fannie Tinoco López, Gabriela Campos, Gladys Andrea Rodríguez, Jonathan Ramírez Barba, Jonathan Rojas, José Javier Rodríguez, Julia V. Ojeda Hernández, Julissa G. Ojeda Hernández, Lissete DeLa Torre, Lizbeth Ortigoza Ortiz, Marcelo Damián DeLa Torre, Marvella S. Ramírez Castro, Rodolfo Tinoco López, Sebastián Gudiño L., Stephanie Ramírez Barba y Valeria González Villatoro.
Se cierra un ciclo
Al recibir el sacramento de la Primera Comunión estos niños han cumplido un ciclo muy importante de su formación en la fe. María Teresa Delgado, la instructora explicó que las clases incluyen un grupo de kinder para niños de 5 a 7 años y otro grupo para los niños de 8 años en adelante.
“Nosotros utilizamos el libro ‘Creemos’ que la parroquia nos dio y tenemos el libro de la Primera Comunión, además de que utilizamos otro en el cual se explica sobre los mandamientos, la primera reconciliación y la primera Eucaristía”.
Es así que este año los graduados de las Clases de Catequesis de Kinder fueron: Ashley Barrón Pintor, Belén Avalos, César Javier de la Fuente de Lara, Daniel Campos González, Diana Valentina González Villatoro, Fernanda Rodríguez, Gabriela Flores, Jaqueline G. García, Jesse García, María Isabel Rojas, Oscar Emmanuel González Lázaro, Ruby Rodríguez Rojas, Sonia Gómez Murillo, Walter Jahr Beltrán López.
“Nos interesa que los niños vayan enfocados desde kinder y cuando entran a estudiar sobre la Primera Comunión ya saben algunas oraciones y tienen el aprendizaje que se requiere para la preparación.
Ellos cantan alabanzas, hacen trabajos manuales y le van agarrando el sabor a la clase. Muchos ya saben el significado del Padre Nuestro y en cada clase nos encargamos de recordarlo pues iniciamos con una oración”, explicó María Teresa, que se ha entregado de corazón a estos niños.
Catequesis
Dentro de los graduados de la clase de Catequesis de Adolescentes, estuvo Jessica Pulido Sosa. Y los agradecimientos no podían faltar, sobre todo a quienes sirvieron como asistentes de las Clases de Catecismo: Diana Ramírez, Alma Games, Laura Gudiño, Janette Games, Leslie Téllez, Elbert Góngora, Alma Gámez y Joanna Beltrán.
Como la Primera Comunión era de los niños ellos hicieron posible la ceremonia que contó con los lectores Sebastián Gudiño y la niña Valeria González y quienes llevaron las ofrendas fueron los niños Gladys Andrea Rodríguez y Angélica Jazmín de la Fuente.
La homilía del diácono Ramón Jacob reiteró la importancia de esta misa con niños, “porque era un día muy especial pues los pequeños se venían preparando para este gran acontecimiento que es la Primera Comunión”.
Y el color blanco, que todos vistieron para la ceremonia tuvo su gran significado. Tal como fue planeado por María Teresa, “pues yo quería que esta vez fuera ese color y le dije a todos que vistieran sus camisas blancas, pues es el color que significa la pureza. Así lo dijo el diácono pues reiteró que es una vestidura que simboliza la renovación del Bautismo”.
Los padres de familia estuvieron felices y cada uno realmente se unió a esta celebración que compartieron con los padrinos.
“Espero que esta no sea la primera y la última comunión de los pequeños”, dijo el diácono Ramón Jacob, mencionando el importante rol de los padres de familia, quienes son responsables de mantener ese camino de fe y llevar a sus hijos a misa, para que compartan su fe y sobre todo puedan seguir comulgando.