
Queridos Lectores:
Este mes, el periódico llega con muchas noticias y son noticias que hablan de reconocimientos y celebraciones.
El hecho principal fue el gran evento que se llevó a cabo en la nueva sede del Consulado Mexicano en Portland, en el cual se le concedió a Sabino Sardineta el premio Ohtli de Oregón. Premio que le fue entregado por su incansable labor y dedicación en favor de los mexicanos y de la comunidad inmigrante de Cornelius.
Al hacerle la entrevista al Cónsul Enrique Romero Cuevas, se me quedó esta frase: ¿Quién no conoce a don Sabino? Y es cierto, quien no conoce a Sabino Sardineta, realmente no ha vivido estos años aquí, porque su labor está a la vista. Su compromiso a través del Centro Cultural ha sido tan clara, que ya hablamos de una nueva generación de hispanos inmigrantes, que buscan nuevas oportunidades gracias a la educación que han recibido en el Centro.
El reconocimiento de este importante premio, que otorga el Gobierno Mexicano, indudablemente ha llegado este año a una persona que ha visto la forma de abrir la puerta del futuro a su comunidad.
Desde las páginas de El Centinela, durante estos casi 11 años que he trabajado informando a los hispanos, cada año hemos registrado las diversas actividades que se realizan en el Centro Cultural.
Para mí hablar de Cornelius, sin mencionar a su iglesia de San Alejandro o sin mencionar al Centro Cultural, no tendría sentido. Desde la comunidad católica de la parroquia, muchos hispanos han encontrado un sitio para reunirse y sobre todo, proyectar sus valores como comunidad. Al mismo tiempo, el Centro Cultural que mantiene sus puertas abiertas para los hispanos, es el sitio de reunión, es el sitio donde se puede llegar a aprender, a celebrar, a festejar. Y una de estas fiestas que cada año ha congregado a todos, es el Día de los Niños que reúne a las familias en torno a una gran celebración.
En el Centro Cultural, que ha dirigido Sabino durante estos 18 años, se ha logrado crear ese ambiente de confianza a donde se llega, como si se llegara a la casa. Y ha sido él, precisamente quien desde su sitio de director, ha abierto las puertas de esta casa.
Innumerables ocasiones hemos publicado las fotos de los eventos y la imagen clara de Sabino Sardineta es la de un líder que está frente a su comunidad, compartiendo, enseñando, conversando, charlando y sonriendo.
Sabino Sardineta ha dejado una huella y es por eso que este premio ha llegado a sus manos. Un premio que tiene un gran significado en su propia palabra. Ohtli es la palabra que significa “camino”. Por eso al entregarlo se señalan los caminos y las huellas de los pies de quienes lo han recorrido.
Sabino Sardineta, representa el maestro que ha abierto el camino de aprendizaje a las nuevas generaciones y lo ha hecho en cada uno de los programas que se ofrecen en el Centro Cultural.
En sus mismas palabras está el sentido de su labor: “La educación hace realidad los sueños, la educación da sentido a la esperanza, es la ventana para ver las oportunidades, y es el entrenamiento la herramienta para cambiar la vida y mantener nuestras comunidades saludables”.
Y como muchos dijeron el día que se le entregara la condecoración, yo también quiero unir mi voz a la de esta comunidad que él ha servido durante tantos años, para decir: “Gracias don Sabino”.