Edición Impresa: 08/18/2010

Campaña Católica hace donación a programa de agricultores

Lorenza Tzompaxtla recoge su cosecha en el campo cerca a Eugene.
Foto de El Centinela.

Gracias a una donación de $35.000 dólares, de la Campaña Católica para el Desarrollo Humano, un mercado de agricultores local está teniendo mucho éxito. El mercado se guía por una comité de vendedores de ingresos bajos, quienes ahora están saliendo del nivel de la escala de pobreza.
El grupo consultivo ha ayudado a diseñar el mercado de agricultores de Forest Grove para que más personas puedan trabajar para salir de la pobreza.

Empresarios latinos
El mercado abrió en 2005 y es un proyecto de Adelante Mujeres, un programa con base en Forest Grove diseñado para formar empresarios latinos. La esperanza del mercado era crear un lugar donde los granjeros locales pudieran vender la cosecha y establecer un vía para que las familias en dificultades económicas tuvieran acceso a la comida sana.
Este programa es el primero que combina oportunidades de mercadeo con un programa de formación práctica para los granjeros nuevos.
Los que venden sus productos por primera vez aprenden no solamente las técnicas para dirigir sus puestos, pero también el conocimiento para poder participar en la planeación e implementación del mercado. El comité ayudó a crear algunas directrices para los vendedores. “Nos dieron la perspectiva de los granjeros”, dice Gina Bell, la administradora del mercado.
Bell dice que los vendedores prefieren trabajar bajo un comité en vez de asistentes sociales.
“Hemos visto que funciona mejor cuando alguien reconoce que está en la misma situación que el otro”, dice Bell.
“Desde mi perspectiva como administradora, siempre es mejor cuando tengo el apoyo de los líderes del grupo. Simplemente es más efectivo”.
El mercado está abierto en Main Street en Forest Grove todos los miércoles de 4.00 a 8.00 de la noche, hasta el próximo 13 de octubre. Más de 2.000 personas lo visitan cada semana para comprar los productos frescos.
Infortunadamente, el mal tiempo de mayo y junio retrasó las granjas casi un mes, pero ahora que hace mucho sol hay esperanza de la cosecha se recupere.
Todos los vendedores en el mercado no son granjeros. Algunas mujeres se graduaron de un programa sobre las empresas pequeñas de Adelante Mujeres, y ellas venden galletas y otros dulces.
Los miembros del comité siempre están pensando en cómo pueden mejorar el mercado. Han sugerido que el mercado encuentre un vendedor de quesos, y ahora el personal está investigando los códigos de salud para ver si es posible.
El lema del mercado es: “Venga por los productos del campo. Quédese por la comunidad”.
Una de las metas del mercado es el intercambio de culturas. Cada mes, los coordinadores organizan una actividad bilingüe para los niños. Como a los niños no les importa el color de piel, esta es una manera de, a la misma vez, reunir a los padres de ellos.
“Es uno de los únicos sitios en nuestra comunidad donde se mezclan las distintas culturas”, dice Bell.
Quieren utilizar este mismo concepto de unir la comunidad y la agricultura en una organización en Eugene.
El otoño pasado Huerto de la Familia recibió $10.000 dólares de la Campaña Católica para el Desarrollo Humano de la Arquidiócesis.
El Proyecto de Pequeños Agricultores ha organizado una cooperativa de diez familias de bajos ingresos para cultivar y vender frambuesas azules. La idea es que las familias puedan lograr más si trabajan unidas.
Organically Grown Company, una comercializadora al por mayor con base en Clackamas, distribuye las frambuesas azules a tiendas de toda la región.
También hay algunas empresas pequeñas y cafés que compran las frambuesas e incluso, se puede ir directamente a la granja ubicada en East Beacon Road, justo al lado de River Road para coger sus propias frambuesas azules.
La cooperativa también está planeando cultivar verduras orgánicas en el futuro.
La campaña dio la donación con la especificación de que los granjeros en Eugene la utilicen para el desarrollo de la empresa, así están poniendo las bases de una empresa próspera. El dinero pagó por los costos legales, una computadora nueva y las clases particulares en una escuela de cooperativa de granjeros.
“Aquel dinero ha sido muy útil”, dice Sarah Cantril, la directora ejecutiva del Huerto de la Familia. “Este dinero era muy importante”.
Inmigrantes
Todos los miembros del Proyecto de Pequeños Agricultores tienen otro empleo, aunque a muchos les gustaría trabajar en la granja tiempo completo. Ellos vienen de México, Perú y El Salvador. Algunos son jóvenes con hijos, y otros son mayores.
La empresa, la cual está en tierra arrendada, recibió fondos de Heifer International también. La cooperativa pequeña espera que crezca tanto la empresa que ya no necesitará ayuda financiera de otros negocios.
En el futuro quieren añadir huevos y otros bienes a la lista de los productos que cultivan. También quieren vender tamales hechos de sus propios productos.
Fondos
Los fondos de la Campaña Católica para el Desarrollo Humano (CCHD por sus siglas en inglés) vienen de una colecta anual en las iglesias Católicas por todo el país, alrededor del Día de Acción de Gracias.
La meta de la campaña es promover la autosuficiencia como una forma de poner fin a la pobreza. “Pensamos que Adelante Mujeres es una representación perfecta de la CCHD —una compañía que trabaja por la justicia social en los temas relacionados con la pobreza y donde los pobres tienen la voz predominante”, dice Matt Cato, director de la Oficina de Justicia y Paz y de las Actividades de Respeto a la Vida, la cual administra las colectas y donaciones locales de la campaña.
“El Huerto de la Familia es el mejor destinatario de la donación de la CCHD, que tiene como propósito ayudar al desarrollo económico”, dice Cato.
“Me recuerda una versión joven de Adelante Mujeres debido al liderazgo de la organización —los granjeros mismos. El Huerto también demuestra gran diversidad. Es la mejor representación del intento de los Obispos de los Estados Unidos cuando crearon la CCHD”.

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