CIUDAD DEL VATICANO- La tumba de Juan Pablo II podrá visitarse desde ahora en las grutas vaticanas, según se anunció tras la congregación de cardenales celebrada este lunes.
Las grutas vaticanas se abrieron para dar paso a los fieles, desde el pasado 13 de abril, según lo dio a conocer la Santa Sede, quien propuso para los periodistas una visita privada.
La tumba de Juan Pablo II, en la que simplemente se ha colocado una lápida de mármol blanco con su nombre, el anagrama de Cristo y la fecha de su nacimiento y muerte, se encuentra en el mismo lugar en el que descansaron los restos mortales de Juan XXIII desde su muerte, en 1963, hasta que el 3 de septiembre de 2000 fueron trasladados a la basílica vaticana, tras su beatificación.
Los cardenales visitarán este martes la tumba del Papa, tras la misa de sufragio del Papa que se celebrará en la basílica de San Pedro a las cinco de la tarde de Roma.
Los cardenales aconsejan a los obispos y a los sacerdotes de la Iglesia que usen el Formulario de la Santa Misa pro Eligendo Sumo Pontifice, que se encuentra en la edición típica del Misal Romano.
"Algunos cardenales presidirán oraciones especiales y celebraciones eucarísticas en sus iglesias titulares de Roma", informó
Según reveló el portavoz, en el encuentro, celebrado en el Aula Nueva del Sínodo del Vaticano, tras las oraciones iniciales y los juramentos de los cardenales que se incorporaron a la congregación, los cardenales nombraron "por sorteo, a los tres nuevos purpurados asistentes, que con el camarlengo, forman la congregación particular".
Se trata de una indicación que presenta el número 7 de la constitución apostólica "Universi Dominici Gregis", publicada en 1996 por Juan Pablo II para la Sede vacante, es decir, para el período que pasa entre la muerte del Papa y la elección de su sucesor.
Se trata de los cardenales Angelo Sodano, hasta ahora secretario de Estado, del orden de los obispos; Polycarp Pengo, arzobispo de Dar-es-Salaam, Tanzania, del orden de los presbíteros; y Walter Kasper, hasta ahora presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos del orden de los diáconos.
Estos cardenales celebraron estas congregaciones particulares durante tres días, y después se realizó el sorteo para que los sustituyan.
*Información tomada de Zenit.