CIUDAD DEL VATICANO–El cardenal Darío Castrillón es uno de los ‘papables' de la región que goza de una notable presencia en el Vaticano. "El próximo Papa podría llegar de América Latina, lo que constituiría una sorpresa", escribió recientememte la revista italiana “Panorama”, al barajar los nombres de los posibles candidatos al trono de Pedro.
El continente de donde proviene uno de cada dos católicos en el mundo (528 millones sobre 1.100 millones de creyentes) cuenta hoy en día con 24 cardenales "electores", es decir con derecho a voto en caso de Cónclave o elección de Papa, del total de 135 purpurados electores, con menos de 80 años, que componen el Colegio Cardenalicio. Latinomerica con los años ha tomado el protagonismo que le corresponde por ser un continente católico.
Los purpurados latinoamericanos son tan numerosos como los italianos, que por siglos guiaron a la Iglesia y aseguraron el manejo de la Curia además de mediar entre las distintas "almas" o corrientes de la institución.
Se dice en estos momentos en que se inicia un nuevo momento para la iglesia católica del mundo, que el primer pontífice no italiano en 455 años, podría ser sucedido por uno que habla español o portugués y que proviene de un país del tercer mundo. Es claro que el Papa Juan Pablo II siempre tuvo dentro de sus prioridades a los países latinoamericanos.
Según el padre alemán Eberhard von Gemmingen, de Radio Vaticano, la mayoría de los cardenales son favorables a la elección de un Papa proveniente de un país en desarrollo, en particular de América Latina.
Las especulaciones sobre los candidatos a la sucesión del Papa han sido alimentadas tras la convocación para el 21 de octubre de un Consistorio, es decir una asamblea de todos los cardenales, para imponer el título a 31 nuevos purpurados, entre ellos tres latinoamericanos.
Pocas veces en la historia de la Iglesia católica, la eventual elección de un Papa se presenta tan abierta, ya que más de 60 países están representados en el Colegio Cardenalicio, con edades, culturas y personalidades diferentes. Este es un nuevo período para la iglesia católica del mundo, el cual se extiende poco a poco, como lo quiso el Papa durante sus innumerables viajes alrededor del mundo.
Latinoamericanos en la lista
En la lista de los "papabili" figuran por lo menos cuatro latinoamericanos. Entre ellos y uno de los más importantes, está el
cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos, 74 años, designado en febrero de 1998, cuyo prestigio como hombre hábil, enérgico y políglota, unido a la experiencia dentro de la curia romana, como responsable del Consejo Pontificio para el Clero, lo convierten en uno de los favoritos al trono de Pedro.
Darío Castrillón Hoyos, que ha tenido que manejar temas delicados como el escándalo por pedofilia en el que estaban involucrados religiosos de Estados Unidos, es considerado como una personalidad moderada y diplomática.
Otro posible candidato, es el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, de 66 años y arzobispo de Buenos Aires, definido como un hombre tímido, esquivo y de pocas palabras, crítico severo de los modelos económicos neoliberales, proclamado cardenal en el 2001 junto con otros 10 latinoamericanos.El cardenal argentino, goza de una fuerte popularidad entre sus colegas podría convertirse en el primer pontífice jesuita de la historia.
El carismático cardenal hondureño Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, de 61 años, arzobispo de Tegucigalpa, salesiano, es el típico exponente de la nueva jerarquía eclesiástica latinoamericana, capaz de luchar por las desigualdades sociales sin que lo acusen de simpatizante de la teología de liberación y ser un apasionado del bossa nova y la salsa e interpretar cantos gregorianos como un profesional.
Otro candidato al trono de Pedro, proviene del país más católico de América Latina, con una iglesia de base activa: el brasileño Claudio Hummes, de 69 años, arzobispo de Sao Paulo, franciscano, comprometido en los años 60 contra la dictadura, quien abrió las iglesias al movimiento sindical y apreciado por Juan Pablo II quien lo invitó a rezar la Cuaresma del año 2001 como señal de aprecio.
Según el vaticanista Joseph Allen, autor del libro “El Cónclave”, los cardenales se dividen en teológicamente conservadores, en los precupados en temas concretos, como la familia, la pobreza, la globalización, etc, entre ellos figura Rodríguez Maradiaga, y los reformistas "teológicamente liberales", que respaldan cambios en el seno de Iglesia y miran con recelo a los miembros de la Curia.
Si bien la influencia del Santo Padre sobre la elección del próximo Papa es indiscutible, ya que ha designado al 93% de los purpurados, la historia indica que en los Cónclaves domina "la ley del péndulo": a un Papa le sigue otro distinto y hasta opuesto.
*Información tomada de Zenit.