Edición Impresa: 04/19/2005

La bienvenida al Papa Benedicto XVI

Queridos Lectores:

Esta edición especial, como las tres últimas que se han publicado en el periódico El Centinela incluye dos temas importantes. La elección del nuevo Papa Joseph Ratzinger, como sucesor de Juan Pablo II y el adiós del mundo entero para este Papa que se convirtió en el tercer líder por tiempo en la iglesia católica.

La llegada de un nuevo Papa, siempre se recibe con alegría en el mundo católico, pero también con grandes expectativas porque, se piensa y se desea que continúe de alguna manera la labor del anterior. En Joseph Ratzinger, alemán, y uno de los pocos cardenales que no fue nombrado por el Papa, se encuentran las expectativas de una iglesia diversa, que ha caminado firme hacia el nuevo milenio, gracias al liderazgo de Juan Pablo II.

Hoy que tenemos un nuevo Papa, estamos a la expectativa de lo que él hará para mantener la iglesia abierta a nuevas corrientes y sobre todo, mantener la fe en el mundo contemporáneo.

El adiós a Juan Pablo II

Y aún el mundo recuerda con amor al Papa Peregrino. Por eso en esta edición queremos seguir hablando de él y de la huella que dejó en los católicos del mundo.

En esta edición que ya se encuentra en circulación, incluímos en forma detallada todas las actividades programadas para el último adiós en Roma, que hoy se regocija con la elección de su sucesor.

El Papa Juan Pablo II estuvo en Cámara Ardiente y de rodillas el presidente George Bush, en compañía de la primera dama y el expresidente Bill Clinton, rindieron su homenaje póstumo al Sumo Pontífice, entre otros mandatarios.

Y mientras en Roma se reunieron más de 4 millones de peregrino para decir adiós al Papa, también se celebraron misas de sufragio en Roma, en el Vaticano y en las iglesias de todo el mundo, en una cadena de oración que mostró el respeto y el amor hacia este Papa que ha sido calificado como “El Grande “.

Despedida en Oregón

En Oregón, como en todo el país, los católicos se unieron en oración. La Arquidiócesis de Portland, programó una Vigilia y una Misa de Sufragio en la Catedral Santa María, a la que asistieron fieles de todas partes.

El mundo entero siguió con atención a través de los diferentes medios de comunicación, la forma como la salud del Papa empeoró y durante el viernes 1o. de abril, todos esperaban con expectativa por la recuperación del Papa, pero el fatal desenlace llegó a las 9.37 hora local en Roma, del pasado 2 de abril. A las 10.00 de la noche, después de la noticia oficial por parte del sustituto del Secretario de Estado Vaticano, Leonardo Sandri, resonaron las campanas de la Catedral de San Pedro en señal de duelo.

El mundo entero se postró para orar en memoria del Pontífice. El domingo, a primera hora en Roma, se congregó la multitud durante la misa que fue precedida por Angelo Sodano, Secretario Vaticano.

Desde ese momento, se declaró el duelo tanto en Roma como en otros países del mundo católico. Cuba, uno de los sitios visitados por el Papa Juan Pablo II en un hecho histórico en 1998, declaró tres días de duelo y las iglesias se colmaron de feligreses que recordaron al Santo Padre.

El Obispo Kenneth Steiner, presidió tanto la Vigilia, como la Misa de Sufragio en Portland, y pidió porque los católicos del mundo, sigamos el ejemplo de fe y de vida, impartido por el Papa Juan Pablo II, durante sus 26 años de Pontificado.

Al ver la Iglesia llena de fieles orando en silencio, durante los actos de duelo en Portland, pude ver de nuevo una sola iglesia, unida en la fe, la misma que el Santo Padre vio durante estos años de peregrinaje en los que realizó más de 100 viajes alrededor del mundo. Una sola iglesia fue el deseo de Juan Pablo II y en momentos de su muerte, la iglesia de los Estados Unidos se une nuevamente, para decir adiós al Pontífice y mostrar que sigue siendo sólida.

Medios de comunicación

Quiero hacer referencia en esta columna a un aspecto muy importante, el cual he analizado durante el cubrimiento de esta noticia. Me quiero referir al papel de los medios católicos, que como su nombre lo indica, informan a la comunidad católica. El Centinela, periódico católico, de la Arquidiócesis de Portland, se tomó muy en serio la responsabilidad de registrar durante más de 6 años, en sus páginas de información internacional, las noticias relacionadas con el Papa Juan Pablo II. Quiero resaltar que sus viajes fueron el tema principal.

En las páginas de El Centinela siempre hubo un espacio para el Papa Juan Pablo II, porque parte de nuestro compromiso de informar a los católicos, obviamente incluye la actividad del Vaticano. El Papa que visitó México en cinco ocasiones y que en su última visita, canonizó a Juan Diego, tuvo siempre un espacio en nuestra publicación. Hoy, él no está. Pero nos preparamos para seguir los pasos del Papa Benedicto XVI como se ha llamado Joseph Ratzinger, quien ha sido elegido el sucesor de Pedro en Roma.

La huella de Juan Pablo II será imborrable para esta generación. Muchos católicos, por su edad, sólo han conocido a Juan Pablo II. Y él, ha sido el único Papa del que tienen referencia. Una experiencia que es única, si la vemos, desde el punto de vista de este multitudinario movimiento espiritual que se ha vivido en el mundo a raíz de su muerte.

Una sola iglesia

Lo más admirable para mí, al ver la reacción ante la muerte del Santo Padre, es ver que la iglesia es una sola. Quizás la iglesia ha pasado por momentos de crisis, como es el caso de los Estados Unidos, víctima del escándalo de abuso sexual, pero lo único cierto hoy, es que si vemos el líder de la iglesia, Juan Pablo II, en su caminar por el mundo, llevando el mensaje del Evangelio acompañado de su bendición, vemos que la Buena Nueva, se sigue revelando hoy.

Aún sin él, pero a través de su ejemplo. Vemos también que la Iglesia, sigue guardando sus tradiciones milenarias y vemos sobre todo, que hay valores morales, como los que el Papa nos mostró, de los cuales nos podemos sentir orgullosos.

Muchos católicos se alejaron de la iglesia a raíz del escándalo. Pero en estos momentos, llegaron de nuevo ante el altar para orar de rodillas por el Papa. Todos estuvimos unidos de nuevo. Como él quiso. Pues si vemos lo que él ha dejado, es muy claro que el mensaje es uno: “todos debemos ser testigos del Evangelio”. Y sobre todo, debemos vivirlo unidos en la fe.

Para el Papa no hubo diferencias y por eso, se acercó a cada uno de la misma manera. Para él no hubo razas y esto es importante, porque en un país multicultural como los Estados Unidos, no debemos dividirnos. Somos uno sólo y por eso, hay una sola iglesia católica. Y si nos llamamos católicos, pertenecemos a la misma iglesia, sin distinción.

Como hispana la lección que me queda, es la de ser humana y acercarme a otros, sin crear diferencias. Sólo con la convicción de vivir y compartir sin excluir a nadie. Aceptando a los anglos, a los hispanos de otras culturas y a los ciudadanos de otros países. Si seguimos el ejemplo de Juan Pablo II, dejaremos de hablar de una iglesia hispana y una iglesia angla. Se trata de una sola iglesia, la católica y romana, que fue liderada por este Pontífice, que ha sido llamado "El Grande".

AddThis Social Bookmark Button