Muchos eventos programados por las parroquias hispanas en el mes de abril, se realizaron a pesar de la muerte del Papa Juan Pablo II. Uno de esos eventos, fue el concierto del cantante y compositor Pedro Rubalcava, director de Ministerios
Hispanos de Oregon Catholic Press, quien se presentó en la iglesia San Antonio.
La idea inicial era la de presentar un gran concierto de música litúrgica para la comunidad. El compositor dijo que “San Antonio ha estado patrocinando conciertos, (éste fue el tercero del año) para recaudar fondos destinados a la construcción de un salón parroquial”.
La idea fue propuesta por uno de los miembros de la parroquia, Larry VanDyke. “El me había dicho hace poco que habían iniciado el Ministerio Hispano y la misa en español en su parroquia. Yo le sugerí la idea de tener un concierto bilingüe para que asistieran ambas comunidades. El presentó la idea al equipo pastoral y se decidió tener el concierto después de la Misa en español”, explicó Rubalcava en entrevista con El Centinela.
Por ese motivo, el día del concierto, el pasado 3 de abril, un día después de la muerte del Papa Juan Pablo II, asistió a dos misas en inglés y la misa en español, con el fin de crear una relación con la comunidad. “Canté con los dos coros para que se diera cuenta la comunidad de quién era yo y así poder tomar la decisión de asistir en la noche. Esa conexión y relación en persona es importante. Especialmente cuando como católicos no estamos acostumbrados a asistir a conciertos de música religiosa”.
Pedro Rubalcava tuvo en cuenta que el mundo lloraba la muerte del Papa Juan Pablo II. “En lo personal lo tenía en la mente, conociendo que la gran mayoría de los presentes de alguna forma u otra sentían el dolor”.
“Lo comenté específicamente antes de cantar el canto: ‘Oyenos, Señor’, que es un arreglo del salmo 129, el cual la iglesia en su tradición utiliza para asistirnos a acompañar los momentos de la muerte. Invité a los presentes a cantar con nosotros, y a la vez, ofrecer su dolor y esperanza en oración a Dios, con sus voces y gestos, además de que les enseñé cómo interpretar con sus manos el estribillo. Creo que la gente pudo tomar este tiempo para reflexionar, no sólo sobre la muerte del Papa y lo que su pérdida representaba para nosotros, sino también para encomendarlo a Dios y la Iglesia a su cuidado”.
Los temas
El famoso cantante y compositor, dijo que dentro de la música que interpretó se cantaron composiciones de los últimos 20 años. “En español y en inglés y una que otra bilingüe, en estilos variados. La gran mayoría de los temas fue de las sagradas escrituras o basada en la misma. Además hice comentarios sobre mi música en los dos idiomas, además de que compartí mis experiencias personales, para poner los cantos dentro de un contexto con el cual la audiencia pudiera relacionarse”.
Para esta ocasión, un completo grupo de músicos profesionales se unieron para participar en el evento. “Armamos un conjunto de músicos locales para acompañar el concierto. Tuvimos batería, precusión, trompeta, chello, piano, bajo electrónico, guitarra y dos vocalistas de respaldo. Se oyó bien. Yo creo que todos los asistentes salieron muy contentos.
Precisamente después del evento, me enviaron un correo electrónico de la parroquia, mostrando el interés de hacer otro concierto muy pronto”.
Al respecto, el compositor dijo que le gusta la idea. “ Por supuesto que estoy interesado en presentar conicertos en otras parroquias si hay interés. Puedo presentar un concierto completamente en español, en inglés o como en este caso, bilingüe. Es lo que he venido haciendo por más de 20 años”.
Finalmente, el cantante dijo que el ministerio de la música litúrgica es parte de su vida y es muy importante. “Es que interpretar la música para una liturgia o sea, la misa, es muy distinto que usarla dentro de un concierto. Uno no se pone a explicar el sentido y significado de los cantos dentro de la misa y claro, no sería apropiado, pero en un concierto podemos tomar el tiempo para evangelizar, o en cierta forma desglosar el texto”.
Igualmente la participación de la asamblea es diferente. “Se invita a la gente a participar no solamente con el canto y los ritmos, pero la gente hasta se siente más libre para expresar sus sentimientos, por ejemplo bailando”.
Pero Rubalcava reconoce que su música es litúrgica. “Son composiciones creadas para acompañar momentos rituales. Creo que el no introducir estos cantos al pueblo como posibilidades para acompanar sus vidas cotidianas con respecto a la oración (y la reflexión en general) sería limitar el Espíritu que se mueve y nos invita a conocer más profundamente el significado de la Palabra en nuestras vidas. Creo que esto es proclamar la buena nueva. Esto es evangelizar”.