
Queridos lectores:
Este ha sido un mes interesante para El Centinela. Primero, porque en nuestra edición del mes de septiembre, con la entrevista exclusiva con la Hermana Glenda, dimos un abrebocas de lo que sería su visita al estado de Oregón. Ella llenó con su música y su mensaje el espíritu de los católicos que tuvieron la oportunidad de verla en los conciertos de Portland, Vancouver y Cornelius.
Su mensaje llegó a los corazones de quienes tuvieron el gusto de verla con su guitarra en cada ocasión, e incluso quienes compraron su CD para llevarlo como recuerdo a casa y sobre todo, como experiencia espiritual.
El Centinela, KBVM 88.3 y Oregon Catholic Press, se unieron para hacer posible este concierto de la Hermana Glenda y una vez más se comprobó que el trabajo conjunto en proyectos de esta categoría, es algo primordial para reunir a la comunidad y sobre todo, para servir a los hispanos.
Con la visita de la Hermana Glenda, que llegó desde España, se creó un espacio para la música, tan importante al interior de los ministerios de la iglesia y sobre todo de la reflexión personal. Algo que aprendí, es que la generación actual de católicos, sigue en busca de nuevas experiencias de fe, de nuevos caminos que los lleven a interiorizar, y la música, en el caso de la Hermana Glenda, es el camino para llegar a la reflexión y sobre todo, vivir esa experiencia espiritual.
Quienes no pudieron asistir al concierto de la Hermana Glenda, aún pueden obtener su música y sobre todo, orar a través de sus canciones. La generación actual interioriza estos mensajes y sobre todo, los proyecta cantando. Por eso los invito a leer el artículo que hemos incluído en esta edición, con motivo de la visita de la Hermana Glenda a Oregón.
Otro de los hechos que quiero resaltar en esta columna y que tiene que ver directamente con las mujeres fue “Race for the Cure”. Es decir la caminata para prevenir el cáncer de seno en las mujeres. En nuestra edición anterior incluimos un artículo con la cantante abanderada de esta causa, la colombiana Soraya quien llegó a Portland, para apoyar el evento y sobre todo, hacer un llamado a la comunidad latina.
Este llamado es imperativo y es para las mujeres. Para las hispanas, es decir, colombianas, mexicanas, peruanas, chilenas, panameñas, argentinas, centroamericanas, en fin, todas. Este es un llamado para usted. Sí, para usted, ama de casa, mujer trabajadora, mujer inmigrante, madre de familia, joven, soltera. Para la mujer en general.
Porque como dato particular y que quiero compartir en mi columna mensual, las mujeres latinas están en riesgo y no se preocupan por esto. En nuestra edición de El Centinela tenemos el artículo completo de esta caminata y los testimonios de las hispanas que participaron este año. Sí, mujeres que llegaron de todas partes y de todos los orígenes, para apoyar una causa que llevará salvar vidas.
Lo interesante es que yo empecé a buscar a las hispanas en la multitud, porque estamos hablando de 45 mil personas, y no ví un gran número de latinas. Es interesante este fenómeno, pues demuestra que no nos interesa o simplemente no queremos que nos interese un tema que tiene que ver con nuestra salud.
Finalmente, pude hablar con tres hispanas, pero si vemos el número de participantes y la poca asistencia de latinas, nos llegamos a preguntar: ¿Por qué?
¿Indiferencia? ¿Falta de información? ¿Falta de educación en el tema? No sé. Pero por eso he querido tocar este tema en mi columna de este mes. Es importante, que las mujeres latinas, tomen conciencia de la necesidad de cuidar su salud. Este tipo de cáncer ataca, sin importar origen, edad, situación económica, nada. Llega simplemente y lo peor es que si nos afecta, y no lo detectamos a tiempo, no hay nada que hacer.
Uno de los puntos interesantes de la entrevista con la cantante Soraya, sobreviviente de cáncer de seno, y quien fue diagnosticada a los 30 años, fue que ella manifestó la importancia de hacerse la mamografía una vez al año. Este exámen es muy bueno y sobre todo, específico, porque nos lleva a ver si estamos sanas o no.
De igual manera, el auto-exámen de seno que se practica mensualmente, en forma íntima y personal, en casa, a solas y sin que nadie nos vea, es la otra forma de ver si estamos bien o no. Estos dos exámenes, son los primeros pasos para ser conscientes de cómo está nuestra salud y sobre todo, de cómo prevenir el cáncer y si aparece, detectarlo a tiempo para curarlo.
Muchas de las mujeres que participaron del “Race for the Cure” en Portland, son sobrevivientes del cáncer de seno, incluyendo a Soraya, pues ella misma habló de su caso y de la forma como ésto ha cambiado su vida.
Por eso, yo invito a las hispanas a dejar el miedo atrás, a ir al médico y sobre todo, hacerse el auto-exámen de seno en casa, para prevenir la aparición de esta enfermedad que puede ser fatal si no se detecta a tiempo. Recuerde que todas somos vulnerables. Recuerde que el cáncer de seno la puede atacar hoy y si usted no lo sabe, la vida no está garantizada porque cualquier tratamiento llegará tarde. Usted es la única responsable de su salud. No deje pasar un minuto más.
Soraya lo dijo en su concierto y también en su canción, la cual regaló en un CD a las participantes de la marcha. Muchas llegaron hasta el stand donde la cantante firmó su disco y sobre todo, siguió apoyando la causa de prevenir el cáncer de seno, que tiene niveles muy altos dentro de las latinas que viven en este país.
Es hora de hablar de esto, que no es un tema tabú y sobre todo de enfrentarlo, para solucionarlo en caso de que se presente. El cáncer de seno es una enfermedad que ataca en silencio y es bueno detectarla a tiempo.