
Siempre hemos estado al día con la buenas obras realizadas por Caridades Católicas en todo el país. Estas pueden ser rastreadas desde el inicio como una huella de bondad en el pueblo de Dios. Cuando el Papa Benedicto XVI proclamó su primera encíclica, “Deus Caritas Est”, el pasado mes de enero, él dijo: “La iglesia, de hecho, no puede ser verdadera consigo misma sin practicar la caridad”. Cuidar a los pobres y necesitados es un componente esencial de nuestra misión como discípulos de Dios.
La misión de caridad ha ido creciendo a través de los siglos y ha llegado a florecer en esta nación con el establecimiento de Caridades Católicas en la mayoría de nuestras arquidiócesis.
La historia de Caridades Católicas, puede ser rastreada y data de unos 280 años atrás, en 1727 cuando las Hermanas Ursuline de Francia decidieron abrir un orfanato en Nueva Orleans. Todo empezó con el enfoque dirigido al cuidado de los niños, pero con el aumento de los inmigrantes a mediados de 1.800, fueron mayores las demandas que surgieron en torno al compromiso caritativo de la comunidad católica.
Al inicio del Siglo XX, una red de Caridades Católicas se había desarrollado para dar trabajo social y cuidado de la salud, al igual que servir como abogados de los pobres.
En nuestros días las agencias de Caridades Católicas sirven a más de 7 millones de personas cada año. Aquí en el occidente de Oregón cerca de 125.000 personas se benefician anualmente con su obra.
Caridades Católicas ha sido reconocida como una de las más eficientes organizaciones caritativas por parte de la revista Smart Money. Las necesidades nunca parecen disminuir, pero nuestro compromiso de servir a nuestros hermanos y hermanas es un compromiso ineludible.
Dentro de la población atendida por Caridades Católicas en el año fiscal 2004-2005, cerca de 39.000 fueron bebés y niños en riesgo; el 80% tenían ingresos inferiores al nivel de pobreza federal, casi 3.800 fueron personas de edad y más de 28.000 recibieron ayuda con comida.
Nuevamente este año “La Campaña Anual para Recoger Fondos de Caridades Católicas” requiere de su apoyo durante el fin de semana del Día de las Madres, por esta razón quienes no han podido ayudar, lo pueden hacer y estamos a tiempo. Yo decidí solicitar una segunda recolección de la ofrenda en todas las parroquias para darles a ustedes la oportunidad de apoyar esta noble causa. Ustedes también tienen la oportunidad de enviar sus donaciones directamente a las oficinas de Caridades Católicas de Portland. Los beneficios no solamente ayudarán a la agencia central de Caridades Católicas, sino a los Servicios Comunitarios Católicos del valle del Willamette y la costa central, además de los servicios comunitarios católicos del condado de Lane, el sur de Oregón (Medford) y la Organización de Jóvenes Católicos (CYO, por sus siglas en inglés) / Campo Howard. Otras agencias hacen solicitudes de becas, las cuales son posibles gracias a su generosidad durante esta campaña para recoger fondos.
El año pasado ampliamos los servicios y prestamos un mayor cubrimiento. Estos incluyen a los latinos en áreas que buscan llegar con servicios para la familia en tratamiento de adicciones (alcohol y drogas), servicio de apoyo en el área de la vivienda, ayuda para las víctimas del tráfico humano, los latinos interesados en obtener recursos educativos, escuelas unificando vecindarios y servicios de apoyo para el éxito de programas educativos.
Reconociendo la importancia de la educación como el camino más seguro para el ciclo vicioso de la pobreza, más de 750 estudiantes y padres de las escuelas de primaria del área de Gresham, participan en el programa SUN (Escuelas Unificando Vecindarios). SUN ofrece ayuda académica y social para jóvenes en riesgo y sus padres. Estos servicios incluyen clubes para hacer tareas escolares, tutorías, eventos culturales, actividades recreacionales y educación para adultos.
A proteger el Medio Ambiente
La Escuela Católica del Santo Redentor, ubicada en el norte de Portland es la primera escuela católica - desde jardín infantil, hasta el 8º grado – certificada en el país en el área de Liderazdo en Energía y Diseño a favor del Medio Ambiente.
Los feligreses de esa parroquia están entusiasmados con muchas de las ideas que aprendieron con respecto a los edificios “verdes”, y las pusieron en práctica cuando diseñaron la nueva extensión de la escuela para ciencias y medios de comunicación.
Hace algunos años, los obispos del occidente, proclamamos una Carta Pastoral acerca del medio ambiente. En esa carta nosotros debatimos algunos de los daños potenciales del cambio de clima. Desde que publicamos esa carta, hemos visto cómo el calentamiento de la tierra ha presentado nuevas estadísticas sobre el promedio de las temperaturas del globo terrestre. El aumento estimado para el próximo siglo, asumiendo que las tendencias actuales continuarán, será entre tres y diez grados de calentamiento en promedio.
La emisión de dióxido de carbono y otros “gases de invernadero” provenientes de diferentes actividades industriales y humanas, incluyendo la quema de combustibles, están convirtiendo al planeta en una cobija. Ésta atrapa el calor y gradualmente eleva el promedio de las temperaturas del globo. Algunas causas naturales contribuyen a las tendencias de calentamiento, pero su impacto no explica el calentamiento que se ha observado.
Los científicos ya no debaten que el calentamiento es resultado de la actividad humana principalmente. Los escepticos continúan negando la ciencia, pero su número esta decreciendo. Un debate más importante en torno al tema de las estrategias que tenemos que adoptar con el fin de mitigar los impactos futuros de los cambios climáticos está pronto a suceder. Los edificios “verdes” pueden ser parte de la solución. Tres estrategias efectivas han sido propuestas para reducir el impacto de los crecientes niveles de carbono que aseguran un calentamiento posterior.
Respondemos al Código de Da Vinci
El libro Código de Da Vinci continúa siendo uno de los más vendidos y esto se va a incrementar a partir de la premier de la película, que se basa en el libro de Dan Brown. Debido a que el autor crea la impresión de que el libro está basado en “hechos” históricos (lo cual no es cierto), y los lectores del libro fácilmente desechan el hecho de que es un trabajo de ficción, muchas de las verdades fundamentales de la fe católica están cuestionadas por la opinión pública. La iglesia en sí misma va a sobrevivir claramente, pero algunos individuos católicos se verán en problemas, porque las enseñanzas tradicionales de la iglesia acerca de Jesús están valoradas como falsas según este libro.
El Código de Da Vinci se basa vagamente en algunas escrituras llamadas Evangelios Gnósticos, los cuales la iglesia rechazó como parte de la Biblia oficial muchos siglos atrás. Muchas personas están intrigadas por algunas de las afirmaciones hechas en la novela, especialmente porque nadie las ha mencionado anteriormente. Cuando el autor afirma que María Magdalena está entre los discípulos en la famosa pintura de Leonardo Da Vinci titulada “La Última Cena”, ellos simplemente creen que esto es verdad. Un principio central de este trabajo de ficción es el matrimonio de Jesús con María Magdalena.
Supuestamente el Priorato de Sion, como se describe en el libro, ha venido protegiendo este secreto a lo largo del tiempo. Se alega que Leonardo Da Vinci era uno de sus miembros. Un hecho histórico es que el Priorato de Sion no existía en la época de Leonardo Da Vinci.
Una afirmación seria, en contra de la iglesia católica es la que han hecho algunos de los lectores del Código de Da Vinci, según la cual la iglesia ha querido borrar la presencia de María Magdalena, además de silenciar las voces de las mujeres, de forma que los hombres a cargo puedan permanecer en el poder. Si reflexionamos sobre este aspecto, uno podría concluir que la iglesia ha hecho un trabajo muy malo al respecto. Después de todo María Magdalena está descrita como la primera testigo de la tumba vacía en los cuatro evangelios. El día de la festividad de María Magdalena data más allá del Siglo VIII.
Otra María, la Madre de Jesús, es la santa más ampliamente reverenciada en el mundo católico. ¿Por qué se le ha dado tanta atención a María, si la intención fue la de disminuir el papel de las mujeres en el plan de Jesús para su iglesia?
Igualmente, quisiera tocar el punto de las inferencias sobre la verdadera identidad de Cristo Jesús. Nuestra fe católica se basa en las enseñanzas de los apóstoles acerca de Jesús. Para nosotros Él es el Salvador y el Señor, el Hijo de Dios, nuestro hermano en la condición humana. En este caso o Él era el Señor o no lo era. La creencia de la iglesia es totalmente clara.
Las personas pueden crear otros escenarios, pero cualquiera con verdadera integridad intelectual tendría en cuenta los relatos de los primeros testigos, de quienes estuvieron presentes con Jesús y de lo que ellos nos dicen acerca de las cosas que vieron y escucharon.
La novela utiliza eventos históricos que nunca sucedieron con referencia a sus premisas. Nosotros como gente de fe, tratando con este libro tan popular, y seguramente una película tan popular, debemos recordar que la ficción puede ser una forma muy poderosa de comunicación.
Nuestra iglesia tiene razones al mostrarse preocupada frente a esta imagen falsa que está siendo transmitida con respecto a nuestra iglesia. Nosotros estamos acusados de defender el fraude, con lo que se ha descrito en la novela como “la gran historia que nunca se ha contado”. Nosotros no podemos ser tan ingenuos para pensar que la gente no va a tomar en serio este ataque hostil sin obtener ningún resultado.
Finalmente, la estación de 50 días de camino hacia la Pascua se inició para nosotros este año, el domingo 16 de abril. Unidos a los cristianos de todo el mundo, los católicos del occidente de Oregón nos regocijamos con la maravillosa Buena Nueva de la victoria de Cristo, en su resurrección sobre el pecado, el sufrimiento y la muerte. Nosotros estamos unidos a este triunfo a través del Bautismo y permanecemos juntos al Señor resucitado, al compartir con nuestros hermanos y ser parte de la misión de la iglesia que no olvidemos, es mucho más que el Papa, los obispos o los sacerdotes. La iglesia es el pueblo de Dios.