Edición Impresa: 04/19/2007

La marcha de inmigrantes será el 1o. de Mayo en Portland

Queridos Lectores:
Estamos en el mes de abril y si recordamos los hechos del año pasado, la marcha de inmigrantes que se realizó el 1o. de mayo en la jornada que se llamó: “Un día sin inmigrantes” es la que nuvamente se convierte en noticia.
Este año, ya se está hablando de lo que será una jornada similar y es noticia no sólo en los medios hispanos, sino en todo el país.
Sí, la marcha de inmigrantes se realizará el 1o. de mayo de 2007. Aquí en Portland se ha citado a la comunidad en la calle Salmon del centro de Portland, cerca al Museo de Arte. La cita es en el parque de esta área en el corazón de la ciudad y será a las 4.00 de la tarde.
La Coalición de Derechos de los Inmigrantes con el respaldo de organizaciones de trabajadores inmigrantes, grupos comunitarios, grupos de diferentes religiones, en fin la comunidad está invitando a participar.
La marcha será el Día Internacional de los Tabajadores, con el fin de pedir un “alto a los ataques a los inmigrantes, un alto a las redadas y deportaciones y un alto a la separación de las familias”.
Durante las últimas ediciones, El Centinela ha hecho un seguimiento detallado del caso de la familia de Luis Díaz, deportada a Guatemala el pasado mes de octubre.
Esta familia, es un ejemplo claro de la tragedia que afecta a cientos de inmigrantes ilegales en este país. Por eso es importante unirnos como comunidad y sobre todo, salir a la calle, en paz, pero para apoyar la causa de la reforma migratoria justa.
Y el tema migratorio es vasto e incluye otro tipo de movimientos que ya se hacen sentir en todo el país. Ese es el caso del “Movimiento Santuario”, el cual se lanzó en Portland, el pasado 26 de marzo con una reunión comunitaria, con el fin de vincular a las comunidades que trabajan con las iglesias en todo el país, en un movimiento de apoyo incondicional al inmigrante.
Muchos recordarán el caso de la hispana que se refugió con su hijo en una iglesia en Chicago para evitar la deportación. Este caso fue presentado por varios meses en los diferentes medios de comunicación del país y se vieron las imágenes de esta madre, que en medio de la incertidumbre encontró un lugar para su hijo en una iglesia. El único sitio donde pudo permanecer al amparo de una comunidad.
Este es un ejemplo de lo que se está proponiendo en todo el país, para brindar refugio a los inmigrantes que lo necesitan.
Si vemos, detenidamente a la comunidad hispana del estado de Oregón, el caso en este estado es particular, pues la mayoría de los inmigrantes son católicos y llegan a este país buscando un sitio desde el cual sienten que pertenecen a una comunidad.
Y ese sitio es la iglesia. Allí forman parte de una comunidad. Allí también conocen a otros hispanos con realidades similares. Allí se ven en situaciones que los llevan a pensar en sus historias de vida, las cuales ya no son tan particulares como ellos piensan.
Por eso, la propuesta del “Movimiento Santuario”, historia que publicamos este mes en El Centinela, nos parece que trae sobre la mesa, este tema tan controversial para los hispanos.
Y es un tema de actualidad. Muchos han seguido las ediciones de El Centinela, en las cuales hemos publicado todos los temas relacionados con la vida del inmigrante que está en medio del debate migratorio.
Estos casos son particulares: los jornaleros, los trabajadores del campo, los trabajadores que limpian casas, los jardineros y por que no, el caso de la familia Díaz, que fue deportada a Guatemala.
El común denominador es uno: son los hispanos en busca de un futuro. Hoy ese futuro está empañado por las redadas intempestivas, por el trámite legal en busca de los papeles, por la documentación que se pide ahora para acceder a una visa o a la residencia. Muchas cosas han cambiado. Ya no es suficiente pensar sólo en una amnistía.Se necesita mucho más para lograr una reforma migratoria justa, que sobre todo reconozca la presencia del inmigrante y su aporte a la economía de este país.
Yo los invito a leer los informes de este mes relacionados con el tema. Primero el del “Movimiento Santuario”, para que se familiaricen con él y con la forma como se quiere promocionar la protección de los inmigrantes, que están acorralados por las autoridades migratorias, los grupos anti-inmigrantes y hasta por los mismos hispanos que muchas veces se dan la espalda unos a otros.
Cuando digo esto, pienso en el caso de la familia de Luis Díaz, que por meses se ha mantenido fuerte y ha tocado las puertas en busca de solidaridad. Pero la falta de participación en las marchas que ellos han organizado tanto en Portland, como en Salem, demuestra que el ambiente se ha enfriado y que se ha olvidado la tragedia de esta familia separada.
Yo he seguido de cerca las informaciones de los periódicos locales. En varios se plantea el tema migratorio en torno a este caso particular. El periódico Oregonian, ha sido uno de los que ha seguido el caso de cerca. Incluso envió un grupo de periodistas a Guatemala para contar la historia de la madre y los dos hijos deportados. En esa historia se muestra su nueva realidad.
Y si el periódico estatal más importante ha hecho seguimiento al tema. Pues, es obvio que en la comunidad hispana, este tema debe tener la relevancia que merece.
No se trata de un caso más. Por eso, las páginas de El Centinela lo han seguido mes a mes y lo usan como ejemplo de la situación del inmigrante que ha venido a este país a trabajar y a sacar adelante a su familia.
Es hora de mirar estas historias y reflexionar en torno a la realidad de quienes son sus protagonistas. Yo los invito a unirse a la marcha del próximo 1o. de mayo, con el fin de apoyar a personas como Luis Díaz y no sólo esto, sino de informarnos sobre la evolución del proceso migratorio, pues al final tiene que ver con todos nosotros.
Los interesados en participar de la marcha, pueden hacerlo vistiendo una camiseta, blanca, azul o roja e invitando a sus amigos. Y sobre todo, participar en paz, porque se trata de mostrar lo bueno que tenemos.
No olviden invitar a sus amigos porque es como si se tratara de una fiesta, pero esta ocasión es muy importante porque plantea la libertad para quienes se sienten prisioneros en este país y sin posibilidades claras de liberarse para seguir viviendo.
Los invito a seguir las ediciones de nuestra publicación, pues mes a mes, en nuestra sección “Historias de Inmigrantes” estamos hablando de este tema, para mostrar ese rostro oculto de la historias de vida, de quienes dicen llamarse inmigrantes: ¿Usted? ¿Su vecino? ¿Su mamá? ¿Su papá? ¿Su hermano? ¿El amigo?
Si miramos con cuidado todos los que nos rodean y con mayor razón, si son hispanos, en su mayoría veremos a los inmigrantes. Por ellos tenemos que salir a la calle y caminar juntos porque si nos mostramos unidos, sin duda, podremos ver que ¡Sí se puede!

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