Ver a Martín Valverde en concierto es toda una experiencia espiritual.
Las letras de sus canciones –que hablan de la realidad actual–, llegan y cuestionan, dejando un mensaje difícil de olvidar.
Y es fácil hablar de este cantante, nacido en Costa Rica, que ha recorrido con su música varias ciudades de los Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, sitios donde el escenario de su presentación siempre se vé copado por jóvenes y adultos que llegan para cantar y reflexionar. Porque en la reflexión está la clave de la música de Valverde.
En estos momentos, él se encuentra en su primera gira por Rusia, país al que ha llegado para cantar a los inmigrantes. Cuando habla de esa experiencia, en entrevista exclusiva con Catholic Digest en Español, sonríe y dice: “será toda una experiencia visitar ese país con mi música. Voy a cantar en español y portugués para los inmigrantes que han llegado tan lejos”.
Su gira por Rusia estuvo precedida de una gira por España, dos de los destinos más importantes de este año, después de visitar el estado de Oregon, donde cantó para más de 300 jóvenes. Diana Ruíz, organizadora del evento en la ciudad de Portland, dijo después del concierto: “Nuestra parroquia necesitaba la visita de una persona que realmente nos moviera el espíritu y nos dejara una luz de esperanza”… Así fue con la música de este mensajero espiritual.
Y conocer a este cantante: carismático y cálido, es una forma de entender porqué cuando llega a un escenario hace vibrar el ambiente y el espíritu de quienes se nutren con sus canciones. Quienes lo han seguido por años y conocen su música, saben que Valverde es un hombre sensible, pero que siempre hablará de la realidad. Esa que nos acompaña a todas partes.
Su vida
El cantante compartió varios aspectos de su vida con Catholic Digest y mostró cómo ha construido un camino de servicio a través de su música, el cual ya estaba trazado, quizás desde antes de nacer.
“Mi madre, María Mercedes, me presentó ante el Señor, cuando compartió con San Martín de Porres, –el Santo que me dio el nombre–, que estaba embarazada y había decidido tener a su hijo. Ella ha sido el modelo de mujer en mi vida y ha marcado en forma determinante mi carrera. Ella, como la tercera parte de las madres hispanas de esta generación, enfrentó sola la responsabilidad de ser madre. Yo no conocí a mi padre y por eso la única referencia que tengo es ella, quien ha sido vital en mi vida, porque desde el principio creyó en nosotros”.
Por esa estrecha relación con su madre, Martín Valverde, valora la lucha de las mujeres. “Ella sacó adelante su familia, siendo madre soltera. A través de mi madre he podido entender el rol de María, fuente de esperanza y amor”, explicó.
Por eso, el hecho de no tener un padre, no fue problema para Martín Valverde, por el amor que recibió de los sacerdotes salesianos del Colegio Don Bosco, donde se formó. Las personas que le conocen saben que cada una de sus experiencias, además de las frases que utiliza para lograr una reflexión espiritual, en la mayoría de los casos han surgido de los sacerdotes que han marcado su vida.
En el colegio Don Bosco estudió 11 años y éste fue el seno familiar del cantante. Allí nació su amor por María Auxiliadora y por los jóvenes. “Sí, aprendí la creatividad, pues en la vida hay que que arriesgarse para ser mejor y tomar el riesgo no es tan fácil. Yo les cuento que por ejemplo en uno de mis conciertos al que asisten fácilmente 1000 jóvenes, 600 de esos jóvenes no van a la iglesia. Pero estoy seguro que después de vivir nuestra música, la mitad de estos 600 regresan y los que no lo hacen, se quedan pensando. Los jóvenes de hoy tienen muchas preguntas y hay que ayudarlos a encontrar las respuestas. Yo creo que esto lo hago con mis canciones”.
Desde el inicio de su carrera él vio la forma de llegar al público. Hoy recuerda su primer concierto, el cual se realizó el 17 de octubre de 1981 en el auditorio de la Clínica Carlos Durán. “Ese día vi el poder de Dios en el escenario. Interpreté la canción “Alguien te ama” , con otras de mi repertorio de entonces. Lo tengo grabado y me escucho costarricense. Hablo entre canciones y me comunico con los jóvenes. No tuve frenos a la hora de cantar y eso es lo que hizo que la gente ‘se saliera de onda’. Yo creo que hay que llegar a la cabeza y al corazón. Nosotros lo hicimos en el primer concierto y lo seguimos haciendo hoy”.
Canta para sus jóvenes
“Canto para los jóvenes y lo que ellos tienen que escuchar. Una de mis canciones, titulada “No fue tu culpa”, es como si me la cantaran a mí y pienso que por eso toca tanto el corazón”. Y cuando comparte su percepción acerca de los jóvenes dice: “Yo les hablo y les canto. La mitad del concierto se va hablando de lo que Dios no es. A los ‘chavos’ no les gusta que les prediquen y tampoco les gusta verse en el espejo. No es que hagan cosas malas, es simplemente que no quieren verse por dentro. Tienen miedo”.
Reflexionando sobre esto, Martín Valverde, recuerda uno de sus primeros conciertos en España, al que asistieron 30 jóvenes y dos de ellos se salieron del auditorio donde él estaba cantando. El organizador del evento les preguntó que qué les pasaba y ellos con los ojos rojos de lágrimas respondieron: “este ‘pelao’ nos mandó por un tubo las creencias”. Ese es uno de los momentos que el cantante no olvida de su carrera. Allí se dio cuenta que su música tocaba la parte espiritual.
Estilo
Una de las preguntas ineludibles en una entrevista a un cantante de su talla, es acerca del estilo musical. El, sonriente dice: “No lo sé. Si me lo preguntan de nuevo puedo decir que no lo sé. Mi estilo es indefinible”. Pero cuando lo piensa un poco más, dice con seguridad: “Es interactivo. Mi música es contemporánea. A lo largo de mi carrera profesional he visto el cambio, en que mi música ha llegado a la profundidad en el sentido humano. Yo soy compositor y compongo para ser escuchado. Soy Iglesia. Soy plataforma de la Iglesia”.
Cuando es interrogado acerca de cómo se considera en este tiempo, él dice: “Mi disco ‘Profeta’ reúne un trabajo muy interesante en cada uno de sus temas”. Y a la pregunta de si se considera ‘profeta’, responde sin titubear: “Sí. Me considero profeta. Hablo y canto en el nombre del Señor.Yo estoy aquí para cantar, anunciar y denunciar”.
En esta última palabra “denunciar”, expresa algo muy importante de su personalidad. “Soy muy sincero. No soy político para nada. Digo lo que pienso”. Cualidad que lo ha llevado a cantar sobre temas que muchos no quisieran tocar. Pero también hablando de su personalidad, Martín Valverde dice que se considera positivo y con gran sentido del humor. “No hay nada mejor que reírse de la vida”.
Y nosotros en esta entrevista pudimos ver que siempre sus memorias y planes van acompañados de una sonrisa. Por ejemplo, recordó con mucho amor a su hermana Gretel, de quien dice recibió el legado de fe. “Ella murió muy joven y recuerdo que me dijo: cásate con Lizzy que yo tengo que casarme con Jesús. Y partió. Pero en cada momento ha estado presente. Por ejemplo, nosotros iniciamos el pasado 24 de marzo nuestra gira por España y ese era el día de su cumpleaños. Mi hermana está aquí y ha intercedido siempre, sobre todo desde que inicié este camino”.
Cuando mira hacia el futuro tiene muy claro que su música siga llegando a todos los jóvenes. “Quiero aprovechar los medios de comunicación para esto. Y en la parte personal, quiero ver a mis hijos realizados. Martín Gerardo, Pablo y Daniela son mi vida y en su realización veré una de mis metas más importantes”. Martín Valverde seguirá cantando y denunciando en una misión que ha asumido con el corazón.